El jefe del Gobierno, en la rueda de prensa de ayer en Bruselas al finalizar la cumbre. REUTERS
El jefe del Gobierno, en la rueda de prensa de ayer en Bruselas al finalizar la cumbre. REUTERS

La UE suprime las sanciones a Cuba a cambio de endurecer sus exigencias

REUTERSEl jefe del Gobierno, en la rueda de prensa de ayer en Bruselas al finalizar la cumbreLUIS AYLLÓN ENVIADO ESPECIALBRUSELAS. El acuerdo alcanzado en la noche del jueves por los ministros de

LUIS AYLLÓN. ENVIADO ESPECIAL BRUSELAS
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El acuerdo alcanzado en la noche del jueves por los ministros de Exteriores de la UE sobre Cuba puede convertirse en un arma de doble filo. Supresión definitiva de la medidas políticas impuestas por la UE a Cuba tras la Primavera Negra de 2003, sí. Tal y como quería España. Pero no sin nada a cambio. Los Veintisiete, merced a la presión de los más reacios a andarse con contemplaciones con los hermanos Castro, terminaron por adoptar una declaración que, en la práctica, endurece las exigencias al régimen de La Habana.

Plazo de un año

Hay en el texto nuevas demandas o concreción de otras clásicas y, sobre todo, un párrafo final en el que queda claro que el diálogo político que se ofrece a Cuba sólo continuará si el Consejo Europeo decide que ha sido eficaz. Es decir, si algún país no lo cree así, no se seguirá adelante. Y, curiosamente, la presidencia corresponderá en el primer semestre de 2009 a la República Checa, el país que más trabas ha puesto a la iniciativa española. Ayer, el presidente en ejercicio de la UE y ministro esloveno de Exteriores, Dimitrij Rupel, reconoció que los Veintisiete siguen bastante divididos sobre la política a seguir con Cuba.

En cualquier caso, la delegación española se muestra eufórica por haber logrado un objetivo con el que confía en que la UE siga el camino emprendido por España en las relaciones con Cuba: recuperar la interlocución con las autoridades.

Al concluir la cumbre de Bruselas, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró convencido de que se abre una nueva etapa en las relaciones con la isla y expresó su confianza en que «igual que la UE ha dado pasos positivos, también los haya por parte de Cuba».

De momento, la reacción del régimen castrista ha sido de cierta cautela. Su canciller, Felipe Pérez Roque, dijo que el fin de las sanciones es «un paso en la dirección correcta», pero precisó que antes de tomar cualquier decisión, Cuba tendrá que estudiar en profundidad el documento europeo.

Previsiblemente, algunos de sus puntos, que incluyen exigencias de respeto a los derechos y libertades de los cubanos, no gustarán a la dictadura castrista. Ésta, de momento, según afirma desde Miami la Fundación Hispano Cubana, sólo ha tardado unas horas en detener a varios disidentes en la ciudad de Matanzas, entre ellos el ex preso político y líder opositor Jorge Luis García Pérez «Antúnez», que cumplió íntegramente una condena de más de 17 años de cárcel.

Diversos grupos de la disidencia interna de la isla mostraron ayer su decepción por el levantamiento de las sanciones mientras continúan en prisión la mayoría de los detenidos en la Primavera Negra de 2003 en una operación que fue la que provocó las medidas políticas de la UE.

Del mismo modo, Estados Unidos, a través del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, declaró que Cuba no ha hecho lo suficiente como para que se suavicen las medidas de la UE.