El sucesor de Rumsfeld reconoce que EE.UU. no está ganando la guerra

APGeorge Bush, con el nominado secretario de Defensa, Robert GatesJOSÉ LUIS DE HAROSERVICIO ESPECIALNUEVA YORK. Con una sincera y rotunda negativa, el ex director de la CIA, Robert Gates, respondía

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George Bush, con el nominado secretario de Defensa, Robert Gates

JOSÉ LUIS DE HARO

SERVICIO ESPECIAL

NUEVA YORK. Con una sincera y rotunda negativa, el ex director de la CIA, Robert Gates, respondía ayer a la pregunta sobre si Estados Unidos está ganando la guerra en Irak. Gates compareció ante el Senado que evaluaba su confirmación como próximo secretario de Defensa, tras la dimisión de dicho cargo presentada por Donald Rumsfeld tras la derrota republicana en las legislativas del pasado noviembre.

La cuestión, planteada por el que será el próximo presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara Alta de Estados Unidos, el senador demócrata por Michigan, Carl Levin, fue una de las primeras lanzas que el que fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) tuvo que sortear a la hora de enfrentarse al escrutinio del Capitolio. Esta línea de pensamiento choca directamente con las declaraciones que el propio presidente de Estados Unidos, George Bush, realizó el pasado 25 de octubre cuando afirmó que las tropas estaban «ganando absolutamente» el conflicto.

El ataque de Hillary

Sorprendentemente, Gates no se mostró incómodo al lidiar con las distintas cuestiones que rodean a la escabrosa y rocambolesca pesadilla en que se ha convertido Irak para la política estadounidense y no dudó en dejar claro que «el statu quo en la zona no es aceptable», al mismo tiempo que apostillaba que «Estados Unidos invadió el país con un número suficiente de tropas».

Según explicó el nominado, «si la Administración Bush pudiera realizar una retrospectiva sobre lo ocurrido y aplicar algún cambio, seguramente sería consciente de que el número de tropas no fue suficiente para mantener la zona bajo control». Gates no quiso dar a conocer fechas concretas sobre la duración del conflicto pero aseguró que éste durará «uno o dos años más».

Uno de los momentos más tensos del interrogatorio tuvo lugar cuando la senadora demócrata por Nueva York, Hillary Rodham Clinton, tomó la palabra y comenzó a bombardear al nominado sobre su presunta estrategia en Irak. En primer lugar, Rodham Clinton se interesó por el momento preciso en que Gates fue consciente de que EE.UU. había comenzado a perder el conflicto, algo a lo que el futuro secretario de Defensa replicó con que su paso por un grupo de estudios sobre Irak al que aportó sus servicios le permitió conocer de primera mano cuál era la realidad en la zona.

En lo que se refiere al memorando que Rumsfeld presentó a la Administración Bush días antes de su dimisión, en el que barajaba un cambio de rumbo, Gates se limitó a contestar que sólo había leído lo que salió publicado en los periódicos aunque considera que las opciones propuestas por Rumsfeld «son exactamente las que deben aplicarse en la zona».

No abandonar

El ex director de la CIA quiso dejar claro a la senadora Rodham Clinton que, de ser confirmado para el puesto de titular de Defensa, se pondrá manos a la obra «inmediatamente» para tratar de forma «urgente» los acontecimientos que han abocado al caos al país del ex dictador Sadam Husein.

Gates consideró finalmente que «si abandonamos Irak sumido en un caos, los gobiernos colindantes comenzarán a intervenir en la zona y entonces acabaremos con un conflicto de mayor repercusión en nuestras manos».