Venta de esclavos de Trípoli, en una emisión de la CNN
Venta de esclavos de Trípoli, en una emisión de la CNN - ABC

Subasta humana a las puertas de Europa

En pleno siglo XXI, las mafias venden esclavos por 400 euros. Una infamia que se suma al peligroso viaje de los inmigrantes subsaharianos a la UE

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El escándalo internacional de la venta de inmigrantes subsaharianos como esclavos en Libia ha cambiado sobre la marcha el curso de una cumbre en la que se pretendía que la migración fuera solo un punto más, a la hora de hablar de las relaciones entre Europa y África. Las impactantes imágenes difundidas por la CNN sobre una subasta de personas en Trípoli, a las puertas de la Unión Europea, han abierto los ojos a todos, a pesar de que era un secreto a voces que las mafias no tenían ningún tipo de piedad con sus víctimas. Las organizaciones humanitarias llevaban mucho tiempo denunciando las torturas y los trabajos forzados que sufrían los inmigrantes retenidos en ese país. Pero las imágenes han sobrecogido a los líderes que se han dado cita en Abiyán.

En el mercado de esclavos en Libia, hombres y mujeres son vendidos por 400 euros. La situación interna del país, donde las milicias y los señores de la guerra campan a sus anchas tras la caída del régimen de Muammar al Gadafi, favorece el negocio de las mafias, que aprovechan la desesperación de los miles y miles de personas que atraviesan el país, procedentes de África subsahariana, para intentar dar el peligroso salto a Europa, y buscar una vida mejor. Su huida de la pobreza acaba, muchas veces, en su venta como esclavos. En pleno siglo XXI.

Las imágenes sobre la subasta de personas llevó al Consejo de Seguridad de la ONU a convocar una reunión urgente, para reclamar medidas concretas y sanciones, que refuercen la defensa de los derechos de las personas que tratan de llegar a Europa través del Mediterráneo.

Efecto «deshumanizador»

El alto comisionado para los Refugiados de la ONU, Filippo Grandi, remarcó la necesidad de abordar una amplia batería de acciones políticas, de seguridad, humanitarias, de derechos humanos y de desarrollo. «Demasiado a menudo, las medidas en relación con las rutas del Mediterráneo se han centrado en cómo controlar, disuadir y excluir. Esto puede tener un efecto deshumanizador y, aún más importante, por sí solo no ayuda a los refugiados y migrantes», denunció.

Desde Bruselas, la UE insistió en que su deseo es que los centros de detención de inmigrantes en Libia deben ser clausurados y sustituidos por instalaciones «abiertas» que fomenten el retorno voluntario.

La posible venta como esclavos es una más de las tragedias a las que se enfrentan los inmigrantes que quieren llegar a Europa. Según la Organización Internacional para las Migraciones, más de 14.000 personas han muerto desde 2014 en el Mediterráneo, en su intento de alcanzar las costas europeas. El año 2016 fue especialmente mortífero, con más de 5.000 muertos, 14 diarios.