Theresa May y Nicola Sturgeon
Theresa May y Nicola Sturgeon - REUTERS

Sturgeon amenaza con otro referéndum en Escocia por la «intransigencia» del Brexit duro

Como advirtieron Blair y Major, la salida de la UE reabre el problema escocés

Corresponsal en LondresActualizado:

Tal y como advirtieron durante la campaña del referéndum los ex primeros ministros Tony Blair y John Major, ambos europeístas, el triunfo del Brexit ha reabierto el problema territorial escocés. En el conjunto del Reino Unido el Leave se impuso por 51,8%-48,1%, pero en Escocia la permanencia ganó con el 62% de los votos. La primera ministra escocesa, la separatista Nicola Sturgeon, se ha servido de ese dato para empezar a amenazar con un segundo referéndum de independencia, el llamado «indyref2». Asegura que todavía no ha tomado la decisión, pero añade que la «pura intransigencia» de May con su Brexit duro está empujando al SNP hacia otra consulta.

El lunes, «The Times» publicó que el Gobierno de May teme que Sturgeon lance la petición de un segundo referéndum separatista a finales del mes que viene, como réplica inmediata a la activación del artículo 50 que inicia la salida de la UE. La inquietud por el futuro de la unión ha vuelto al tapete político y depreció la libra a su nivel más bajo en dos semanas.

Separatista convencida

La primera ministra escocesa ha replicado a la información con un artículo en el mismo periódico, que significativamente titula «La intransigencia de May nos está empujando a un segundo referéndum». Lo cierto es que a Sturgeon tampoco hay que empujarla mucho: se trata de una separatista convencida que nunca ha renunciado a ese objetivo maximalista, a pesar de que cuando se convocó el referéndum de 2014 los nacionalistas proclamaron que zanjaría el debate territorial «por una generación». Los unionistas ganaron por diez puntos, pero los nacionalistas han olvidado pronto sus palabras y ya vuelven a presionar. La consulta tendría que ser autorizada por el Gobierno de Londres, como hizo Cameron en su día con un acuerdo con Alex Salmond. Pero May, más dura que su predecesor, podría negarse, abriendo un gran debate constitucional.

El argumento de Sturgeon es que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) se presentó a las elecciones escocesas del año pasado prometiendo en su programa un segundo referéndum si se sacaba a Escocia de la UE y eso ya ha ocurrido. «Nuestro manifiesto electoral decía: "El Parlamento escocés debe tener derecho a convocar otro referéndum si hay un cambio significativo y material en las circunstancias de 2014", como que Escocia sea sacada de la UE contra su voluntad», explica la primera ministra, que recuerda que con ese programa sumó más votos y escaños en las elecciones al Parlamento de Holyrood que la suma de laboristas y conservadores.

Escocia marcará la semana política, porque el viernes Theresa May participará en el congreso de los tories escoceses. Sturgeon reprocha también que en el referéndum de 2014 los unionistas prometieron que Escocia seguiría en la UE y que su voz sería escuchada en plano de igualdad en el Reino Unido, pero nada de eso ha ocurrido. May ha activado el Brexit duro sin pedir luz verde a Escocia, Gales e Irlanda del Norte, por entender que es un tema de relaciones internacionales que compete al Gobierno central.

El problema de Sturgeon es que plantea el segundo referéndum como una vía para que Escocia pueda seguir en la UE, cuando lo cierto es que quedaría fuera, como ha señalado el Gobierno español con el ejemplo catalán.