Strache será sustituido por su mujer en el Parlamento de Austria

El ultraderechista pidió públicamente perdón a su mujer por haber estado «fanfarroneando» con una joven rusa en el caso del «Ibizagate» y la prensa del corazón austriaca tembló ante la posibilidad de una separación

BerlínActualizado:

La investigación recién abierta por la Fiscalía General de Austria al líder del partido de extrema derecha FPÖ, Christian Strache, lo invalida para presentarse a las elecciones anticipadas del 29 de septiembre, precipitadas por su dimisión de todos los cargos a causa del escándalo denominado por la prensa austriaca «Ibizagate». Strache ha encontrado sin embargo la manera de mantener su candidatura a través de un testaferro, su mujer. Será Philippa Strache la que ocupe el número tres de la lista por Viena del FPÖ, posibilitando así, no solamente la presencia de Strache en la política austriaca sino también la continuidad de los ingresos familiares.

Inmediatamente después de la publicación del vídeo trampa, grabado con cámara oculta en un chalet en Ibiza y en el que Strache prometía contratos público y favores institucionales a una bella joven que se hacía pasar por la sobrina de un magnate ruso, el todavía vicepresidente de Austria pidió públicamente perdón a su mujer por haber estado «fanfarroneando» con la rusa y la prensa del corazón austriaca tembló ante la posibilidad de una separación. Pero Philippa acalló rápidamente los rumores, concediendo una entrevista a la revista Bunte en la que afirmó que “nuestra familia permanecerá unida ante la adversidad porque se podría decir que somos con un pequeño ejército”, unas palabras que pusieron fin a la caída en picado de Strache en las encuestas.

A sus 31 años de edad, 18 menos que su marido, dio a luz el pasado enero al primer hijo que tienen juntos, después de haberse casado en octubre de 2016. El orgulloso papá, que tiene otros dos hijos de su anterior matrimonio con Daniela Plachutta, Heidi de 17 años y Tristán de 15, publicó en octubre que estaban esperando descendencia a través de Facebook, la misma red social que ahora mismo recoge las numerosísimas críticas a la decisión de presentar a Philippa para burlar las consecuencias de sus actos. Strache decidió tomarse un mes de paternidad tras el nacimiento y fue también muy criticado por explicar que lo hacía con la intención de «ayudar a Philippa en su tarea».

Ella participaba ya activamente en la actividad política del FPÖ como portavoz en materia de protección animal, pero desde el nacimiento había declarado en reiteradas ocasiones que el cuidado del bebé recaería exclusivamente bajo su responsabilidad, mientras su marido daba prioridad a su carrera política. Se conocieron en otoño de 2015, pero mantuvieron su relación en secreto hasta que Strache apareció con ella en el tradicional Jägerball. En el 60º aniversario de la fundación del FPÖ, fueron presentados oficialmente en la fiesta como «el señor Strache, junto con su mamá Marion y su novia Philippa», causando en ese momento gran sensación. Philippa era una habitual de la presna rosa desde que ganó en 2007 el concurso de modelos Madonna-Modelcontest y posteriormente había entrado en política como portavoz y persona de relación con los medios de Frank Stronach, un conocido empresario y político euroescéptico. A eso siguió un trabajo como presentadora en la tlevisión «oe24.tv» y finalmente en la televisión del partido de Strache, «FPÖ TV”.

Como referente del FPÖ en materia animal, Philippa se ha pronunciado desde el pasado verano más bien como un verso suelto, contradiciendo incluso algunos puntos del programa del partido sobre perros peligrosos, pero todo se le perdonaba a la mujer del jefe, que ahora cobrará mucha mayor relevancia en la formación política.

Fuentes del FPÖ aconsejan no menospreciar su talento político y anotan, por ejemplo, que buena parte de los 800.000 seguidores en Facebook de la cuenta de Strache, una red que ha influido poderosamente en los últimos éxitos electorales del partido, se los debe a ella. «Es Philippa quien le ha enseñado a usar las redes sociales, a utilizarlas como plataforma y como barómetro», dice un conocido de ambos desde Viena. Hoy, sin embargo, los comentarios no parecen muy amistosos. «¿Y qué tal si los dos os buscáis un trabajo de verdad?», sugiere un internauta. «Mejor que haga algo útil y aprenda enfermería geriátrica», añade otro a continuación. Los gestores profesionales de esa cuenta, nueve personas a sueldo del partido, parecen asistir de brazos cruzados a la lluvia de críticas, cuando solían filtrar cuidadosamente los comentarios, un detalle sin duda relacionado con la lucha por el poder desatada en el interior del partido desde que Strache se vio obligado a abandonar el gobierno de coalición con Sebastian Kurz junto a todos los cargos que acumulaba en el FPÖ.