Un ex militar español adiestra a los rebeldes en la guerra de Siria
Luis Munar, en el centro con camisa añzul, enseñando a rebeldes sirios - afp

Un ex militar español adiestra a los rebeldes en la guerra de Siria

Luis Munar está financiado por expatriados y entrena incluso a niños de 15 años en el uso de armas, el combate cuerpo a cuerpo o la guerrilla urbana

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«No soy un mercenario», jura Luis Munar, un antiguo militar español que ha dejado a su familia y a una España en crisis para entrenar en Siria a los rebeldes que tratan de derrocar al régimen del presidente Bachar El Assad. Insiste en declaraciones a un reportero de la agencia France Presse que ha llegado a la guerra civil que se libra desde hace casi dos años «porque nunca he podido soportar ver morir a niños sin que se reacciones».

Munar dice que no deja de ser una oportunidad profesional para mejorar su curriculum y que al mismo tiempo le supone una ayuda para sacar adelante a su familia.

La primera vez él mismo se financió el viaje a las provincias de Idlib y Alepo. Ahora su estancia es financiada por una red internacional de expatriados sirios que lo ha puesto en contacto con la Brigada al-Faruq, una unidad que aifrma estar integrada a lo largo del país por 12.000 efectivos, y el Ejército Sirio Libre (ELS).

«Estoy orgulloso de poder decir que todos aquellos a los que he formado siguen convida», afirma Munar. «Solo dos combatientes han sido ligeramente heridos en combates contra unidades especiales» el pasado noviembre.

En su primer viaje estuvo enseñando a hacer frente a las tropas de Assad a jóvenes que casi nunca habían tenido un arma en sus manos a emplear el fusil Ak-47 y a combatir cuerpo a cuerpo. Posteriormente, con la evolución del conflicto los rebeldes llegaron a abatir varios aviones. «Entonces me pidieron que les entrenase para defenderse de los carros de combate y de la aviación», añade Munar. «Contra la aviación los preparo con las armas de las que disponen, como los cohetes Douchka o las ametralladoras pesadas colocadas en los vehículos tipo pick-up». «Sus armas puede que estén algo obsoletas, pero cuentan con el coraje y la fe».

Los entrenamientos que lleva a cabo Munar también abarcan la guerrilla urbana y la fabricación de sus propias armas. Busca «hacer de su inferioridad una ventaja». Algunos de sus alumnos apenas cuentan con 15 años y muchos no han salido del colegio. «Solo unos cuantos tienen diploma universitario, pero todos tienen algo en común: tienen mucho coraje y ahora son ya veteranos de guerra» después de 21 meses de un conflicto que ha causado más de 42.000 muertos, según el Obervatorio Sirio de Derechos Humanos.

En medio de la llegada cada vez de más combatientes extranjeros a las filas rebeldes, Muna asegura que solo ha formado a sirios. En todo caso, no oculta que ha participado en los combates. «Estoy orgulloso de decir que he participado en la guerra observando los resultados de mis clases en el campo de batalla». «Espero poder verlos pronto de nuevo, pero espero que para esa vez no tengamos el kalashnikov entre las manos», concluye.