Muertes, violaciones y riqueza: ¿Qué ha sido de la familia Bin Laden?

Algunos de sus hijos corrieron la misma suerte que el fundador de Al Qaida, mientras que otros decidieron seguir un camino bien distinto

Pablo M. Campaña
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Ocho años han pasado ya desde la muerte de Osama bin Laden a manos de tropas estadounidenses. Fue entonces cuando la organización terrorista perdió su hegemonía en favor de Daesh. Sin embargo, tras la derrota de los yihadistas en Siria, Hamza bin Laden volvió a poner en escena a la organización fundada por su padre, quien lo eligió como heredero tras morir su otro hijo Saad en un ataque de drones americanos.

Así comenzó el sucesor del terrorista a dirigir la lucha contra Occidente hasta encontrarse con el mismo obstáculo que su padre y sus hermanos fallecidos: los estadounidenses. Con Hamza muerto, y con el historial que persigue a la familia, surge la duda por el paradero del resto de la numerosa estirpe de Bin Laden.

Khalid bin Laden fue abatido en la misma operación que acabó con la vida de Osama en 2011 en Pakistán. Omar Osama bin Laden quiso seguir los pasos de sus parientes, aunque abandonó Al Qaida en el año 2000 por no querer «ser asociado con la muerte de civiles ni con las acciones de su padre», dedicándose ahora al mundo de los negocios. Abdallah bin Laden nació en 1976 y dirige su propia marca llamada «Fame advertising» en Jeddah. Además de estar fuertemente vigilado por el Gobierno saudita, no se cree que esté vinculado al terrorismo. De la vida del resto de sus hijos se sabe tan poco como su número exacto, aunque algunos medios ponen la cifra entre 15 y 20 descendientes.

Además, se calcula que dejó atrás unas seis esposas a las que trataba como prisioneras. Su preferida era Khairiah Sabar debido a su apoyo incondicional a la yihad y se piensa que se encuentra en manos de los paquistaníes junto a otras dos cónyuges del terrorista, Siham Sabar y Amal al-Sadah. Khadija Sharif, experta en religión, fue su segunda consorte, aunque se divorciaron debido a que ella no aguantaba la forma de vida de su marido. Otras dos de sus exmujeres, Siham Bin Laden y Kola Boof, llegaron incluso a contar en la prensa rosa estadounidense cómo las violaba día tras día.

La familia Bin Laden siempre gozó de una posición privilegiada, siendo una de las más ricas de Arabia Saudita tras la propia familia real. Forjaron su riqueza gracias al grupo saudí Binladin, dedicado a la construcción, la industria y la energía. Actualmente es una de las empresas más importantes del mundo islámico y tiene sedes en Ginebra y Londres. Una muestra de su poder es la donación de 3,8 millones de dólares a un recién ascendido a la Premier League, el Sheffield United. La discreción y el intento por mantener el anonimato son los signos de los familiares que aún quedan con vida del que fue el mayor enemigo de Occidente, desvinculándose la mayoría de las atrocidades acometidas por Osama bin Laden.