El secretario de defensa Robert Gates testifica ante el Comité de Servicios Armados del Senado. /EFE
El secretario de defensa Robert Gates testifica ante el Comité de Servicios Armados del Senado. /EFE

El Senado confirma a Gates como nuevo jefe del Pentágono

El pleno del Senado de EEUU ha ratificado, por 95 votos a favor y dos en contra, el nombramiento del ex director de la CIA Robert Gates , como nuevo jefe del Departamento de Defensa, en sustitución de

EFE | WASHINGTON
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El pleno del Senado de EEUU ha ratificado, por 95 votos a favor y dos en contra, el nombramiento del ex director de la CIA Robert Gates , como nuevo jefe del Departamento de Defensa, en sustitución de Donald Rumsfeld. La ratificación de su nombramiento se produce un día después de que el Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara Alta diera su visto bueno unánime al candidato elegido por el presidente, George W. Bush, para liderar el Pentágono y dirigir la estrategia estadounidense en Irak.

Coincide también con la presentación del informe del llamado "Grupo de Apoyo a Irak", una comisión bipartidista independiente, sobre las posibles opciones para reconducir el conflicto iraquí, en el que se pone de manifiesto que el enfoque actual de EEUU en ese país no funciona.

Irak, prioritario

Gates es consciente de ello, tal y como reconoció este martes durante el interrogatorio al que se sometió ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado. Al ser preguntado si creía que Washington estaba ganando esta guerra, el ex director de la CIA respondió con un claro "no, señor", aunque más tarde precisó que considera que EEUU no está "ni ganando ni perdiendo".

"Lo que estamos haciendo ahora no es satisfactorio", de acuerdo con el nuevo jefe del Pentágono, quien ha dejado claro que Irak será su gran prioridad y que piensa viajar a Bagdad para conocer mejor la situación sobre el terreno y la opinión de los comandantes militares.

Apoyo mayoritario

Gates asumirá el cargo de Secretario de Defensa en un momento especialmente difícil ante la creciente presión que afronta la Casa Blanca para cambiar de rumbo en Irak y ante el creciente desencanto popular con una guerra que, desde que empezó en marzo de 2003, se ha cobrado la vida de cerca de 3.000 soldados de EEUU. Sin embargo, se hace cargo de la jefatura del Pentágono con un apoyo mayoritario, tanto de republicanos como demócratas, y con apenas ninguna crítica.

La razón de que su nombramiento haya sido ratificado tan rápidamente puede estar, según algunos demócratas, en el deseo de muchos de perder de vista a Rumsfeld, considerado el artífice de la guerra y muy cuestionado en los últimos años. A diferencia de Rumsfeld, -un hombre siempre polémico, con mucho carácter y amante de la confrontación-, Gates se ha metido a los senadores en el bolsillo en un tiempo récord gracias a un discurso tranquilo y muy franco.

Los demócratas no se plantearon bloquear su nombramiento en ningún momento, y menos después de escuchar su opinión sobre lo que sucede en Irak y de comprobar que, al menos de palabra, está abierto a hacer cambios.

Ideas nuevas

El único trámite que le falta por cumplir para comenzar a ejercer como máximo responsable de la Defensa de EEUU es el juramento del cargo el próximo 18 de diciembre. Robert Gates , de 63 años, fue designado para el cargo el pasado 8 de noviembre, un día después de las elecciones legislativas en las que el partido de Bush perdió el control de las dos Cámaras del Congreso, en gran parte, debido al descontento generalizado con la guerra en Irak.

El presidente anunció entonces la renuncia de Rumsfeld y prometió escuchar ideas o sugerencias para poder encauzar su estrategia en territorio iraquí. Gates puede ofrecerle alguna de esas ideas, no sólo por su amplia trayectoria en los servicios de inteligencia del país, sino también porque formó parte de la comisión bipartidista que hoy ha dejado claro que la máxima de Bush de "mantener el rumbo" ya no es viable.