Ségolène Royal intenta salvar a Hollande de las garras de Lagerfeld
Ségolène Royal, en una imagen de archivo de 2010 - abcS

Ségolène Royal intenta salvar a Hollande de las garras de Lagerfeld

La madre de los cuatro hijos del presidente de la República sale en su defensa después de que el modisto le llamara «imbécil»

parís Actualizado:

Ségolène Royal, madre de los cuatro hijos de François Hollande, ha salido en defensa del presidente de la República, «exigiendo» que Karl Lagerfeld «pida disculpas públicamente» por tratar de «imbécil» al jefe del Estado, comparándolo muy negativamente con JLR Zapatero.

Las declaraciones de Lagerfeld a la edición española de Marie Claire suscitaron rápidamente un muy vivo interés, cuando el gran modisto estimaba que la política económica de Hollande es un «desastre»: «Hollande odia a los ricos. Es desastroso. Los quiere castigar y, claro, ellos se van, nadie invierte. Los extranjeros no quieren invertir más en Francia, y así esto no funciona. Francia, fuera de la moda, las joyas, los perfumes y el vino no es competitiva. El resto de productos no se venden. ¿Quién compra coches franceses? Yo no».

Adoptando un tono de «reina ofendida», Ségolène Royal ha respondido con unas declaraciones a muchas bandas. En primer plano, una personalidad socialista desea «defender la institución presidencial». En un segundo plano, la madre de los hijos del presidente, vuelve a «colarse» en la intimidad política del jefe del Estado, que sigue viviendo su nueva vida amorosa con Valérie Trierweiler, la gran rival íntima de Ségolène. En tercer plano, la dirigente socialista espera «relanzar» su empantanada vida política personal, defendiendo la política económica que Lagerfeld considera catastrófica para Francia.

Esa triple maniobra de Ségolène se ha convertido en un nuevo frente de risas, chistes y chismografía en las terturlias audiovisuales, donde el presidente Hollande es parodiado, todos los días, como un hombre débil, entre dos mujeres, una Jsargenta» (Trierweiler) y una «charlatana» (Ségolène), cuya gesticulación es una fuente inagotable para la prensa rosa pasión.