Schröder se juega hoy gran parte de su futuro en Hesse y Baja Sajonia

POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL
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BERLÍN. Diez millones de votantes o un sexto del electorado alemán se cita hoy, domingo, para votar en Hesse y Baja Sajonia, de donde el Gobierno federal puede salir indirectamente muy mal parado.

La Unión Democristiana (CDU) parece ser la opción preferida en ambas regiones federadas del centro de Alemania, según adelantan sin dudarlo todas las encuestas, y una derrota socialdemócrata (SPD) amenaza con desencadenar la tormenta en el propio Berlín, donde los cien primeros días del Gobierno han sido de pesadilla.

Baja Sajonia, con capital en la seriamente protestante Hannover, ha pasado en los últimos cuatro años por tres jefes de Gobierno socialdemócratas: Catapultó a Gerhard Schröder a la Cancillería en el año 1998, su sucesor Glogowski cayó en 1999 por un turbio asunto y ahora estaba gobernada por Sigmar Gabriel, un tipo grueso en varios sentidos.

Desde 1945, los socialdemócratas

El período de Gabriel ha quedado marcado por notables iniciativas educativas y una constante desestabilidad presupuestaria. Ello le recaba no más de un 33 por ciento, quince puntos por detrás de la CDU de Christian Wulff que no los arreglan ni los Verdes.

Más al Oeste, Hesse -capital en Wiesbaden, corazón en Fráncfort- ha sido gobernada desde 1945 sin interrupción por el SPD, aun a veces en gran coalición con la CDU. En 1999, el temperamental jefe local de la CDU, Roland Koch, logró dar un descanso al SPD, tomando en campaña unos derroteros anti-inmigración y un programa para hacer más escuelas. Se han hecho escuelas y la bandera de «menos inmigración, más integración» se ha concentrado positivamente en la segunda premisa. Como resultado, Roland Koch está el borde del 50 por ciento y el SPD en 29.

El estado de la economía

Una posible crisis de gobierno en Berlín aún podría tener un mayor alcance. El Berliner Zeitung advierte que la Unión Democristiana estaría maniobrando contra el presidente de la República y de ganar buscaría la sustitución en el año 2004 de Johannes Rau, viejo y respetado socialdemócrata, preferiblemente y por primera vez por una mujer.