Wolfgang Schäuble, asiste a un congreso de banca celebrado en Fráncfort
Wolfgang Schäuble, asiste a un congreso de banca celebrado en Fráncfort - EFE

Schäuble sitúa el independentismo catalán en la misma línea que el Brexit

El presidente del Bundestag incluía también una solapada crítica al gobierno español por haber roto la disciplina en la negociación del Brexit

Corresponsal en BerlínActualizado:

Nacido en 1942 y con más de cinco décadas en la política a sus espaldas, los análisis de Wolfgang Schaüble enlazan con facilidad causas y efectos a través del tiempo y el espacio. El actual presidente del Bundestag alemán, más conocido en España por haber sido el ministro de Finanzas que mantuvo un duelo sinigual con el griego Varufakis en el Eurogrupo, pero que donde ha pasado gran parte de su carrera ha sido en asuntos de Interior e hilvanando junto a Helmut Kohl las costuras de la reunificación de Alemania, considera ahora mismo prioritaria la lucha contra los movimientos que intentan separar en lugar de reunir.

«Tenemos el deber de convencer a los ciudadanos de que las grandes tareas que nos plantea el siglo XXI solo podemos afrontarlas juntos», subraya, criticando el saco de discursos separatistas en el que mete igualmente el Brexit, Cataluña, «y podríamos mencionar también País Vasco», o el de la Liga Norte de Italia. «Mirando la situación en África, el gran flujo de personas que es necesario regular…. Si miramos los enormes cambios que nos imponen la globalización y la digitalización… es fácil entender que solamente podemos hacer frente a ese futuro juntos», insistía anoche durante un encuentro con corresponsales extranjeros en Berlín.

Extendiéndose en su concepto de «actuar juntos», Schäuble incluía también una solapada crítica al gobierno español por haber roto la disciplina en la negociación del Brexit, en lo que los medios alemanes han contado como un «bloqueo» del acuerdo por la cuestión de Gibraltar. «Pero, claro, si España quiere hacerlo a su manera, Italia lo intenta también…», se quejaba, encuadrando el lloriqueo en un mensaje generalizado de optimismo en el que se mostraba convencido de que «si alguien puede lograr salir de todo esto, esa es Europa».

La marcha definitiva de Merkel

Durante dos horas ininterrumpidas de preguntas sobre los más diversos países y numerosas cuestiones nacionales e internacionales, un tercer grado sin guion que a duras penas soportarían políticos mucho más jóvenes que él, Schäuble iba dejando caer frases de peso de fondo, como que «en una Europa sin fronteras y sin controles necesitamos una posición común sobre las fronteras exteriores» o que «hay que respetar el voto en EE.UU. y por eso es necesario un ejército europeo». Y tras constatar que Alemania y Europa tienen ante sí un «cambio de era» tras la marcha definitiva de Angela Merkel, también se extendió en la justificación de que seguirá en la Cancillería de Berlin hasta el final de la legislatura.

«La Constitución prevé que solamente una mayoría parlamentaria puede mover a un canciller, una decisión de los redactores basada en la experiencia de la hora más negra de la historia de Alemania. Ya sé que fui uno de los primeros en hablar de la pérdida de autoridad de Merkel dentro del partido (CDU), pero la Constitución dice que el hecho de que se sientan mal en un partido no es motivo suficiente para que haya que cambiar de canciller», dijo, haciendo por otra parte un balance «extraordinario» de Merkel al frente de Alemania y en Europa y expectante ante un proceso de sucesión en el que evitó apuntar a ninguno de los candidatos como su propio favorito, aunque es un secreto a voces que dentro de la CDU ha sido él quien ha promovido la candidatura de Friedrich Merz.

A partir de este punto, la conversación continuó bajo el estricto nivel de confidencialidad «Unter drei», que impide la publicación de su contenido, dejando en los interlocutores una generalizada sensación de sereno fluir de la historia que, sin dramatismos, está a punto de dar importantes pasos en Europa.

Desde su puesto de presidente del Bundestag, Schäuble está dando algunos de esos pasos, en dirección a la formación de un parlamento franco-alemán. Este mismo mes ha presentado en París los planes para una cámara compuesta por 50 diputados procedentes del Reichstag y de la Asamblea Nacional francesa y que deberá reunirse al menos dos veces al año. En 2019 veremos posiblemente el festivo anuncio de su nacimiento, posiblemente el 22 de enero durante los actos de celebración del 56º aniversario del Tratado del Elíseo de 1963.