Sarkozy convoca una cumbre para refundar el sistema financiero, en la que no estará España

MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL, BRUSELAS.
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presume desde hace meses de que España supera a Italia en renta per cápita y que en 2013 puede que sobrepase también a Francia, pero la realidad es que no se cuenta con nuestro país en la escena financiera internarional.

El presidente de Francia y, a su vez, presidente semestral de la Unión Europea, Nicolas Sarkozy, anunció ayer la próxima convocatoria de una reunión extrordinaria de los cuatro países europeos que están en el Grupo de los Siete países más ricos del mundo más Rusia (G-8) es decir, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, del presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y del presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.

Este encuentro, en palabras de Sarkozy, tendrá como objetivo refundar el sistema financiero internacional e intentar frenar la crisis que lo asola desde hace meses y que se ha agudizado en los últimos días.

Esta reunión, que todavía no tiene fecha concreta, se podría hacer además en un formato ampliado, es decir, que se podrían unir algunas economías emergentes, como China e India. España no es miembro del G-8 ni está entre los países invitados, a pesar de que el presidente Zapatero piensa que ganamos peso en la economía internacional.

Respuesta coordinada

La intención de Sarkozy con esta cumbre extraordinaria, que podría desarrollarse en París en noviembre, es dar una respuesta coordinada internacional a la crisis financiera que ha empezado a contagiarse ya a Europa de manera alarmante al haber provocado la nacionalización parcial del banco belga-holandés Fortis, del británico Bradford & Bingley y del alemán Hypo Real State y fuerte rumores sobre la salud del franco-belga Dexia.

Sarkozy, antes de esta última crisis bancaria, ya había garantizado «la seguridad y la continuidad del sistema bancario francés», al tiempo que había condenado el «capitalismo financiero» que ha llevado al mundo, según explicó él mismo hace unos días ante la Asamble General de la ONU, a «la crisis financiera más grave desde los años 1930».

Sarkozy se reunirá hoy en París con la patronal europea Business Europe, encuentro al que asistirá también el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

Desde la Comisión Europea se aseguró ayer que la situación financiera es «muy difícil pero el sistema financiero europeo demuestra que funciona; desde las entidades de supervisión financieras y bancarias, los Estados miembros, los Bancos Centrales y la popia Comisión, todo el mundo trabaja mano a mano».

Por otra parte, y vistas las nacionalizaciones parciales de entidades bancarias, fuentes próximas a la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, aseguraron ayer que, en principio, el hecho de que un Estado entre en el capital de un banco no constituye una ayuda de Estado, prohibida por el Tratado de las Comunidades Europeas.

Sin embargo, el plan de salvamento que el Estado afectado ponga en marcha posteriormente en la entidad intervenida sí tendrá que pasar el filtro de Bruselas, sobre todo porque tiene que tener un límite temporal de seis meses y no debe tener demasiado impacto en la competencia, pues lo contrario perjudicaría al mercado.

En este complicado contexto, la Comisión Europea tiene previsto aprobar en su reunión de mañana un endurecimiento de la Directiva Europea sobre Fondos Propios de las entidades financieras, que obligará a éstas ser más sólidas en cuanto a capital se refiere.