El presidente del gobierno Pedro Sánchez y la premier británica Theresa May, hoy al inicio del plenario en la cumbre de jefes de Estado de la OTAN en Bruselas
El presidente del gobierno Pedro Sánchez y la premier británica Theresa May, hoy al inicio del plenario en la cumbre de jefes de Estado de la OTAN en Bruselas - EFE

Sánchez asume «la hoja de ruta» de Cospedal para elevar el gasto en defensa hasta el 1,53% del PIB

«Es asumible y realista», aseguró al concluir la Cumbre de la OTAN en Bruselas

Enviado especial a BruselasActualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumió ayer la «hoja de ruta» del anterior Ejecutivo para incrementar el gasto de España en defensa del 0,93% del PIB actual al 1,53% en 2024, tal y como se comprometió por carta con la OTAN la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

«Seguimos la hoja de ruta trazada porque es asumirle y realista» o «recogemos el testigo de otras administraciones, que lo asumieron a su vez de otras administraciones» fueron algunas de sus frases para explicar algo que, en principio, parte de su electorado o de los partidos políticos que le facilitaron la investidura no compartirán.

Por ello, el presidente con menor apoyo parlamentario de la historia para gobernar en el día a día (84 diputados) se refirió a que la aprobación de los Presupuestos de 2019 deberá contar con el apoyo del Congreso de los Diputados. A buen seguro, tratará de buscar el apoyo del PP en esta política de Defensa.

Sobre el conocido «reparto de cargas» o el objetivo de inversión del 2% del PIB en defensa, Sánchez esgrimió también la anterior posición del Gobierno Rajoy: «No se debe medir sólo en términos cuantitativos sino también cualitativos».

Mala estadística

Defiende así que al dinero invertido por los países («cash», en inglés) hay que sumar las «capacidades» españolas o su «compromiso» en las misiones militares de la Alianza Atlántica. Son las tres «c» con las que se reclama medir los esfuerzos de cada uno de los 29 países aliados.

Las últimas estadísticas de la OTAN sitúan a España como el tercer país que menos gasta en defensa atendiendo al porcentaje del PIB: sólo Bélgica (también con el 0,93%) y Luxemburgo (0,55%) tienen peor ratio.

No obstante, reconoció que España y el resto de países se comprometieron en la Cumbre de Gales de 2012 a alcanzar el 2%. «Queda un camino por recorrer», dijo.

Es decir, el presidente del Gobierno no fue del todo rotundo en su comparecencia sobre si se comprometió a invertir en el presupuesto de defensa el 1,53% o el 2% del PIB, cifra ésta última que reclama Donald Trump. Aunque dijo sin ambages que tender a ello «es algo inexcusable y que tenemos que cumplir. En nuestro ánimo está llegar a esos objetivos en 2024 ya que España es un país fiable y un país activo».

Sánchez pidió que se analice la evolución de España, «que sale de los recortes» y de la crisis económica. Insistió en que hay que atajar la desigualdad entre los jóvenes y luchar contra la pobreza.

«España está haciendo un gran esfuerzo. Somos comprensivos y empáticos con las demandas de EE.UU.», aseguró el presidente que mantuvo dos breves encuentros en el contexto de la Cumbre. «En el primero sólo apenas para intercambiar saludos», dijo. Del segundo no dijo nada.

Optimista con la cumbre

Sánchez se mostró optimista sobre las conclusiones de la Cumbre de la OTAN donde Trump mostró sus diferencias con los aliados, especialmente con Alemania, aunque en general con todos aquellos que no invierten el 2%, entre ellos España: «Pese a las dificultades, se ha mantenido la unidad de los 29 países aliados». Además, mostró su satisfacción por que la OTAN se haya adaptado a las amenazas provenientes del Sur, «nos sentimos razonablemente satisfechos por el resultado de la Cumbre».

Contextualizó el tono de Trump en la Cumbre como «un debate de revaluación de los equilibrios internos de la OTAN» y reconoció que «el debate no está cerrado».

Por último, Sánchez asumió el «compromiso» español con la OTAN e informó sobre lo anunciado el miércoles: el liderazgo español de la nueva misión de adiestramiento de la Alianza Atlántica en Túnez y el ofrecimiento del cuartel estratégico de Rota (Cádiz) ante una eventual, «si es necesario», de la misión de la ONU en Libia.