Sergei Riabkov
Sergei Riabkov

Rusia amenaza a Trump con «medidas militares» si se confirma su retirada del acuerdo de armas nucleares

El viceministro de Exteriores ruso, Riabkov ha asegurado que Estados Unidos «no tenía motivos para acusar a Moscú de supuestamente violar el tratado»

MOSCÚActualizado:

Estados Unidos y la OTAN llevan meses acusando a Rusia de violar el tratado de limitación de armas nucleares de alcance medio (Intermediate Nuclear Forces Treaty), que firmaron en 1987 los presidentes norteamericano y soviético, Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov. El actual presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido que, debido a esos incumplimientos, su país podría abandonar el INF. Moscú ha reaccionado con virulencia y mucha gesticulación.

«Si los estadounidenses continúan actuando de manera tan descarada, retirándose unilateralmente de todo tipo de acuerdos, como el de Irán, como éste (...) nos veremos obligados a tomar medidas de respuesta, incluso de carácter militar, aunque no queramos ir tan lejos», afirmó ayer el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov. «Condenamos los continuos intentos de lograr concesiones de Rusia mediante el método del chantaje, sobre todo en cuestiones que tienen que ver con la seguridad mundial, las armas nucleares y el mantenimiento de la estabilidad estratégica», añadió en declaraciones difundidas por las agencias TASS, RIA-Nóvosti y otros medios de comunicación rusos.

A juicio de Riabkov, «la incapacidad y falta de voluntad de llegar a acuerdos razonables con nosotros empujan a ciertas fuerzas en Washington a hacer que la dirección del país se salga del tratado (...) y eso sería un paso muy peligroso que, estoy seguro, no sólo no sería comprendido por la comunidad mundial, sino que sería objeto de una seria condena». El responsable diplomático ruso sostiene que su país «no sólo no está violando el tratado, sino que lo respetamos estrictamente (...) incluso hemos sido pacientes durante años ante las flagrantes infracciones del acuerdo por parte de Estados Unidos».

Retirarse del START

Gorbachov también intervino ayer para criticar la actitud de Washington, que calificó de «poco inteligente». «En ningún caso hay que romper un acuerdo de desarme», subrayó y lamentó que la actual situación puede terminar «socavando todos los esfuerzos desplegados en su día por la URSS y EEUU en pro del desarme nuclear». A juicio del senador ruso, Alexéi Pushkov, si Trump cumple su amenaza de salir del INF, «sería el segundo golpe más grave a todo el sistema de estabilidad mundial». Recordó que el primer envite, según su opinión, "fue el abandono en 2001 por parte de Washington del tratado antimisiles ABM".

El sábado, al final de un acto de campaña en Nevada de cara a las legislativas de noviembre, Trump dijo que «Rusia ha violado el acuerdo. Lo han estado violando durante muchos años y no sé por qué Obama no negoció ni se retiró». A principios de octubre en Bruselas, se reunieron los ministros de Defensa de la OTAN y trataron el asunto.

El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, se refirió en particular al nuevo misil ruso que supuestamente incumple el INF, el 9M729. «No son transparentes en el desarrollo del nuevo misil. Durante años lo han negado. Ahora han admitido su existencia y mientras no respondan a nuestras preguntas lo más plausible es que estén violando este tratado», alertó Stoltenberg. Según sus palabras, "este tratado es una piedra angular de la seguridad europea".

Y es que, efectivamente, el INF, rubricado en Washington el 8 de diciembre de 1987 por Gorbachov y Reagan, fue el primer acuerdo importante de desarme nuclear. Estipulaba la eliminación de todos los misiles de alcance corto (500-1000 kilómetros) y medio (1000-5500 kilómetros), estuvieran o no provistos de cabeza atómica. El objetivo del tratado era proteger a Europa de un ataque desde la URSS con este tipo de armamentos y a los soviéticos de los cohetes desplegados en el Viejo Continente por la OTAN.

Hay rumores, según la prensa británica, de que EEUU podría también salirse del tratado de misiles estratégicos o de largo alcance, START, que expira en 2021. En mitad de toda esta controversia, llegó ayer a Moscú el consejero de Seguridad estadounidense, John Bolton, a quien se atribuye el principal papel a la hora de convencer a Trump de que abandone el INF y el START. «Esperamos que nos explique de manera clara y exhaustiva qué es lo que Estados Unidos piensa hacer», señaló Riabkov.

Bolton podría ser esta vez recibido por el presidente Vladímir Putin. Mantendrá reuniones con su homólogo ruso, Nikolái Pátrushev, con el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el consejero de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov. La idea inicial de este viaje de Bolton era preparar una nueva cumbre entre los dos presidentes antes de fin de año. Se baraja París hacia mediados de noviembre como sede de ese posible encuentro.

La representante ante la OTAN de EEUU, Kay Bailey Hutchison, advirtió a principio de mes que su país podría lanzar un ataque contra Rusia para impedir que desarrolle el misil 9M729. Después matizó diciendo que «no hablaba de un ataque preventivo». Putin, por su parte, dijo el jueves en Sochi que, si su país es atacado en un conflicto nuclear, «nosotros, como víctimas de la agresión, iremos al paraíso como mártires mientras ellos simplemente la diñarán sin siquiera tener tiempo para arrepentirse».