Matteo Salvini y Giuseppe Conte, el pasado 23 de mayo
Matteo Salvini y Giuseppe Conte, el pasado 23 de mayo - REUTERS

Las reticencias entre la Liga y el M5S llevan a Conte a amenazar con dimitir en Italia

Los escándalos y las discrepancias en torno a la política migratoria o las relaciones con la UE han tensado la cuerda entre las dos formaciones gobernantes

RomaActualizado:

Con un gobierno paralizado desde hace meses por la permanente pelea de los dos partidos de la coalición del gobierno y con el país en delicada situación económica, Italia se juega en estos días el destino de su futuro a corto plazo. La división y tensión entre los dos vicepresidentes del gobierno, Matteo Salvini, secretario de la Liga, y Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas (M5E), es tan profunda que el primer ministro, Giuseppe Conte, tras fracasar hasta ahora en sus intentos de mediación, ha decidido darles un ultimátum y dirigirse a los italianos convocando para esta tarde una rueda de prensa: «Tengo cosas importantes que decir», ha manifestado Conte. Hace justamente un año que este gobierno comenzó su andadura. Pero desde entonces han cambiado completamente los equilibrios en el gabinete. El M5E había obtenido en las elecciones generales del 4 marzo 2018 el 32,5% de los votos, mientras la Liga alcanzó el 17 %. Estos porcentajes se han invertido completamente, en las elecciones europeas del 26 de mayo: la Liga superó el 34 %, duplicando al M5E que sufrió un batacazo con el 17 %. El gran triunfo de Matteo Salvini lo reforzó en el gobierno y el líder de la Liga se considera en teoría el primer ministro, por su posición de liderazgo político en el país, hasta el punto de pretender dictar la agenda de gobierno, anunciando medidas concretas: Reducción de impuestos, inicio inmediato de grandes obras públicas y aprobación de un nuevo decreto sobre seguridad. Precisamente, Salvini ha conquistado a Italia por su determinación en imponer medidas de seguridad y dureza contra la inmigración, con el cierre de los puertos a los barcos de organizaciones no gubernamentales que actúan en el Mediterráneo en el salvamento de prófugos.

Grave confrontación institucional

El problema es que en el Movimiento 5 Estrellas, un partido trasversal con votantes desde la derecha hasta la izquierda, algunas de las medidas de Salvini están en contradicción con los postulados del M5E. Un hecho que se evidenció ayer mismo de forma muy grave, en la festividad nacional del día de la República, jornada en la que se conmemora cuando los italianos votaron en referéndum para elegir entre monarquía y república en el año 1946, después de la caída del fascismo. Incluso sobre esta fiesta, considerada como un símbolo casi sagrado sobre la unidad del país, los dos aliados del gobierno se pelearon.

El presidente de la Cámara de Diputados, el tercer cargo institucional del Estado, Roberto Fico, un representante destacado del ala más izquierdista del M5E, manifestó que la Fiesta de la República lo era para los italianos, por supuesto, pero sobre todo de los «inmigrantes y de los gitanos que tienen los mismos derechos». Igualmente la ministra de Defensa, Elisabetta Trenta, del Movimiento 5 Estrellas, había señalado que en este año la festividad se dedicaba al tema de la «inclusión» de los inmigrantes. Para Salvini la declaración del presidente de la Cámara fue como una bomba. Era una provocación de Fico dirigida a Salvini, que furioso reaccionó en su estilo habitual, sin preocuparse de guardar las formas institucionales: «Yo dedico la Fiesta de la República a Italia y a los italianos. Las palabras de Fico me han indignado y hacen mal a los militares que hoy han desfilado. Son gente que arriesga la vida por los italianos y por la legalidad. Y de legalidad hay poca en los campamentos de gitanos». Se reabrió así de manera grave la confrontación en los dos aliados de gobierno.

Gobierno paralizado

El primer ministro, Giuseppe Conte, considera que así, con esta permanente disputa y con sus líderes en permanente campaña electoral, la acción de gobierno se ve paralizada y es imposible continuar, justo en el momento en que más necesita el país una cierta unidad para afrontar sus muchos desafíos, sobre todo desde el punto de vista económico. De ahí que haya decidido dar un ultimátum, sin excluir que haya convocatoria adelantada de elecciones si no hay un acuerdo sobre el programa de gobierno y se dejan al margen las peleas. Esencialmente, este será el mensaje que Conte dirigirá a los italianos, anunciando su agenda de gobierno y exigiendo el recuperar la unidad y método para poder poner en práctica el programa de gobierno.