Jeremy Hunt
Jeremy Hunt - Reuters

Reino Unido tilda de «inaceptable» el suceso y alerta de que puede haber «graves consecuencias»

Londres mantiene contactos diplomáticos con Teherán, así como con aliados internacionales, para tratar de resolver la situación

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El petrolero Mesdar, con bandera liberiana, ha restablecido el contacto con su operador y continúa el viaje en el estrecho de Ormuz, tras haber sido abordado por guardias armados cerca de Irán, informó este viernes la naviera Norbulk, propietaria del navío.

«La comunicación ha sido restablecida con el barco y el Master confirmó que guardias armados se han marchado y la embarcación quedó libre para continuar el viaje. Toda la tripulación está bien», señaló en un comunicado la naviera Norbulk Shipping UK, con sede en la ciudad escocesa de Glasgow.

Antes, el ministro de Exteriores británico, Jeremy Hunt, se había mostrado «extremadamente preocupado» por la «inaceptable» captura por parte de Irán de dos petroleros en Ormuz, uno británico y otro con bandera liberiana, propiedad de una naviera del Reino Unido.

El petrolero británico es el Stena Impero, de la naviera Stena Bulk, que perdió el contacto con su operador sobre las 15.00 horas GMT, después de recibir el aviso de que varias embarcaciones sin identificar y un helicóptero se acercaban al buque.

Londres mantiene contactos diplomáticos con Teherán, así como con aliados internacionales, para tratar de resolver la situación, afirmó el responsable del Foreign Office.

Hunt advirtió de que puede haber «graves consecuencias» si la situación no es resuelta pronto.

«Somos absolutamente claros de que, si esta situación no es resuelta rápidamente, habrá graves consecuencias. No estamos considerando opciones militares, estamos mirando una manera diplomática de resolver la situación, pero somos muy claros de que tiene que ser resuelta», insistió el ministro.

«Es esencial que se mantenga la libertad de navegación y que todas las embarcaciones puedan moverse con seguridad», agregó.

Hunt añadió que habló con el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, esta tarde para abordar la crisis y que trató de hablar con el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Javad, pero que no pudo contactarlo porque estaba viajando en avión.

Según el ministro, no hay ciudadanos británicos entre los tripulantes de las dos embarcaciones.

Ya sin contacto con los 23 miembros de la tripulación del Stena, la compañía comprobó que el barco se encaminaba «hacia el norte, en dirección hacia Irán».

El petrolero, de 30.000 toneladas, había zarpado hoy desde Emiratos Árabes Unidos y se dirigía a un puerto de Arabia Saudí.

La captura anunciada por la Guardia Revolucionaria de Irán se ha producido el mismo día en el que Gibraltar extendió durante treinta días más la detención del petrolero iraní Grace 1, retenido desde hace dos semanas en ese territorio por las sospechas de que llevaba crudo a Siria, en desafío a las sanciones de la Unión Europea (UE).

Cuatro miembros de la tripulación del petrolero, entre ellos el capitán, fueron detenidos, aunque fueron puestos en libertad bajo fianza la pasada semana.