El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab - Reuters

El régimen de Maduro amenaza con las penas máximas a quienes vuelvan a conspirar

El gobierno bolivariano habla en su relato oficial de un magnicidio con seis detenidos y conexiones internacionales, pero no menciona nombres ni países

Corresponsal en CaracasActualizado:

Dos días después del atentado contra el presidente Nicolás Maduro, el fiscal general del Estado, Tareck William Saab, dio una rueda de prensa para mostrar a los seis supuestos conspiradores del hecho, pero no presentó sus nombres a la prensa. Saab habló en cambio de que el Gobierno está decidido a perseguir a los que «atenten contra la paz social», y dio a entender que aplicará las máximas penas tanto para los que están detrás del ataque del sábado como contra quienes pretendan seguir en el futuro conspirando.

En su convocatoria a la prensa, el fiscal Saab no tuvo reparos en declarar las intenciones del régimen: «La justicia perseguirá, en el marco de la ley, a todos los que conspiren contra la paz social. Que los hechos sirvan, de una vez por todas, a controlar todo intento de atentar contra la paz de manera violenta».Ya el sábado por la tarde, poco después de que se registrara el supuesto atentado en la céntrica avenida Bolívar de Caracas, el fiscal Saab calificó el incidente como un «magnicidio» y de un «intento de masacre», después de que dos drones, aparentemente cargados con explosivos de un kilo de C4, según el ministro del Interior, Nestor Reverol, explotaron cerca de la tribuna presidencial durante un desfile militar para celebrar el 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana.

Desde la sede principal del Ministerio Público, Saab afirmó este lunes que «han sido identificados los actores materiales y colaboradores inmediatos del intento de magnicidio contra el presidente de la República Nicolás Maduro, hecho ocurrido el pasado sábado 4 de agosto». En un clima de gran expectación, despertada por el gobierno con su convocatoria a los medios nacionales e internacionales para desvelar detalles de los hechos, el fiscal afirmó que «se conocen los lugares donde fueron operados los drones, el día del hecho fueron detenidos en flagrancia dos personas (…) La investigación arroja que uno de los implicados estuvo incurso en otro hecho político hace un año». Aunque no llegó a concretarlo, podría referirse al ataque del piloto militar Óscar Pérez, que el 27 de junio de 2017 robó un helicóptero y bombardeó edificios oficiales en Caracas.

Acumulación de fiscales

«No vamos a permitir que Venezuela se sume como otros países a una espiral de violencia», sentenció Saab. Además, reveló que los investigadores lograron localizar el lugar exacto desde donde algunos de los detenidos pilotaban los dos drones que explotaron el sábado en la Avenida Bolívar de Caracas, justo cuando Maduro daba un discurso ante cientos de militares por el 81º aniversario de la creación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Los seis detenidos serán acusados de homicidio intencional calificado en grado de frustración contra Maduro, homicidio frustrado y lesiones graves contra los siete funcionarios heridos, lanzamiento de artefactos explosivos en reuniones públicas, asociación para delinquir, financiación al terrorismo, terrorismo y traición.Saab aprovechó para informar de que, dada la importancia de la investigación, un cuarto fiscal especial se sumará a los tres que se ocupan del caso desde el pasado sábado.

La búsqueda y captura contra los desconocidos conspiradores comenzó un día después, el domingo, cuando que los caraqueños observaron de primera mano el despliegue de las camionetas negras de la policía política del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) en muchos puntos de la capital.En el caraqueño Hotel Pestana de los Palos Grandes los agentes de la policía secreta apresaron a dos supuestos cómplices del atentado. Los agentes tomaron el hotel y registraron sus habitaciones con los huéspedes en su interior.

Otro tanto ocurrió en el Club Puerto Azul, en el litoral caraqueño. Las camionetas negras del Sebin cercaron el club durante todo el domingo cuando los socios y sus familias van a disfrutar de la playa, que queda a una hora de Caracas. «Estaban buscando a unos conspiradores que iban a salir o escaparse en lanchas hacia el mar Caribe», dijeron los asiduos del club. Al final los agentes de la policía secreta disfrutaron de un día de playa en el club privado sin costo alguno.

Arenga de Diosdado Cabello

Por su lado, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y presidente de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente (ANC), se pronunció ante el intento de magnicidio del presidente Maduro, asegurando que «la derecha nacional e internacional niega o justifica los hechos».

En cabeza de la marcha convocada por el PSUV para respaldar al régimen y a Maduro, Cabello destacó: «Acordamos movilización popular en caso de que algo pase (…) La derecha no va a gobernar este país ni por las buenas ni por las malas». La marcha que recorrió el centro de Caracas reunió a varias miles de personas. En otro momento de su alocución para arengarles, el líder de la plenipotenciaria ANC -considerada ilegal por numerosos países- dijo que los detractores de Maduro «están acostumbrados a la violencia, quieren acostumbrar a Venezuela a la violencia».