Los recortes llegan al clero ortodoxo griego
Encuentro de líderes de la Iglesia greco-ortodoxa en Jerusalén - ap

Los recortes llegan al clero ortodoxo griego

El tope salarial de un sacerdote con 30 años de trabajo no supera los 1.099 euros netos al mes, según el Ministerio de Educación, responsable de su mantenimiento

corresponsal en atenas Actualizado:

El Ministerio de Educación, encargado también de los Asuntos Religiosos, ha publicado datos del Departamento de Contabilidad del Estado para desmostrar que el clero ortodoxo griego no ha sido eximido de ninguno de los recortes estatales. El sacerdote recién ordenado tiene un sueldo bruto de 1.092 euros al mes que se convierten en 770 euros netos pero con los últimos recortes cobra 678 euros. Tras 30 años de trabajo, el sueldo más alto (según los estudios y la situación familiar, ya que los sacerdotes ortodoxos pueden casarse antes de ser ordenados) alcanza los 1.529 euros brutos (1.099 netos).

En el caso de los obispos, tras 30 años de carrera eclesiástica reciben 2.534 euros al mes brutos (1.750 euros netos) al mes. El sueldo más alto es el del propio arzobispo, que es el primado de la Iglesia Ortodoxa y que con 33 años de sacerdocio cobra 2.978 euros brutos al mes (2.213 euros netos).

Lo que nadie sabe es qué cantidad recibe de verdad el clero por parte de los propios creyentes: es tradición dar un donativo para la celebración de bautizos, bodas, entierros, funerales, bendiciones de la casa etc. Y ese donativo es utilizado a discreción del clero, pero nunca declarado.

La Iglesia Ortodoxa Griega es una de las instituciones más importantes del país y es religión de Estado. Además no existe división entre Iglesia y Estado en Grecia, con lo que el clero ortodoxo cobra sueldo estatal.

Desde el comienzo de la crisis la Iglesia ha sido acusada de tener un importante patrimonio, pagar muy pocos impuestos y no sufrir los recortes de sueldos como el resto de la sociedad. El arzobispo Ierónimos II de Atenas,Primado de la Iglesia Ortodoxa Griega, ha empezado a dar datos demostrando que se pagan impuestos sobre sus propiedades inmobiliarias (excepto los templos) y que la Iglesia con sus distintos organismos y centros atiende a muchas personas necesitadas (ancianos, personas con necesidades especiales etc).