Una de las acusadas de asesinar a Kim Jong-nam, escoltada por la policía de Malasia
Una de las acusadas de asesinar a Kim Jong-nam, escoltada por la policía de Malasia - AFP

Rechazada la coartada de las acusadas de matar al hermanastro de Kim Jong-un

Las dos jóvenes, una indonesia y otra vietnamita, se enfrentan a la horca por restregar a Kim Jong-nam un trapo con el potente veneno VX

Corresponsal en PekínActualizado:

Una broma para un programa de televisión. Esa era la coartada a la que se aferraban las dos jóvenes acusadas de matar al hermanastro del dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. Ocurrió en febrero del año pasado, cuando la indonesia Siti Aisyah y la vietnamita Doan Thi Huong restregaron un trapo rociado con un potente veneno a Kim Jong-nam en el aeropuerto de Kuala Lumpur, donde esperaba para volar a Macao, su lugar de residencia.

Desde que fueron detenidas, ambas insisten en que les pagaron para hacer una broma que iba a ser grabada para la televisión. Pero el juez del caso no las cree y ha dictaminado que hay pruebas para sentarlas en el banquillo por asesinato, penado en Malasia con la muerte. A su juicio, se trata de «una conspiración bien planeada entre las dos mujeres y cuatro hombres norcoreanos en fuga», ya que las cámaras de vídeo del aeropuerto que las grabaron «muestran que sabían que el líquido que llevaban en sus manos era tóxico», según informa France Presse.

Por la otra parte, sus abogados defensores tratan de demostrar su inocencia asegurando que, en los días previos al crimen, les habían pagado para restregar con trapos a los visitantes del aeropuerto y a los clientes de hoteles y centros comerciales. Sin embargo, en imágenes grabadas por las cámaras de seguridad se ve a las dos mujeres entrar en un baño para limpiarse los manos, lo que indicaría que sabían lo que estaban haciendo.

Aunque ellas juran que pensaban que era otro numerito más para la televisión, el trapo que pasaron por la cara y el cuello de Kim Jong-nam estaba impregnado con el potentísimo veneno VX, un agente nervioso catalogado por la ONU como arma de destrucción masiva. En caso de ser condenadas, podrían ser ahorcadas.

Todas las sospechas apuntan al régimen comunista de Pyongyang, ya que cuatro norcoreanos huyeron el día del crimen. Con esta muerte de película, Kim Jong-un habría eliminado a su hermanastro mayor para que no desafiara su poder absoluto en Corea del Norte.