El líder del Daesh reaparece en un vídeo tras cinco años desaparecido

Al-Furqan, el medio de propaganda de la organización terrorista yihadista del Daesh publicó un vídeo donde se ve a Abu Bakr al-Baghdadi

Corresponsal en JerusalénActualizado:

Después de cinco años de invisibilidad el califa Abu Baker Al Bagdadi reapareció con un mensaje de video en vísperas del ramadán, mes sagrado para los musulmanes y un mes en el que según la interpretación rigorista del Islam del grupo yihadista Estado islámico (EI) «cualquier acción de martirio obtiene una mayor gratificación que en cualquier otro momento del año», advierte Sergio Altuna, investigador asociado en el Programa sobre Terrorismo Global del Real Instituto Elcano. El EI fue responsable en 2016 de uno de los ramadanes más sangrientos que se recuerdan con acciones diarias que golpearon en Afganistán, Francia, Filipinas, Jordania, Malasia, Líbano, Yemen o Irak, donde un camión bomba dejó 250 muertos en un atentado en un barrio del centro de Bagdad. El mes del ayuno arranca este fin de semana y el mensaje del califa se ha traducido en mensajes de alarma por parte de los expertos que siguen estos temas.

El califa «invisible», apodo que le acompaña por su ausencia en los medios, vuelve tras la pérdida del califato y silencia los rumores que circulaban sobre su muerte. Lo hace alejado de la solemnidad de junio de 2014, cuando presentó al mundo su califato desde la mezquita de Al Nuri, en Mosul y con un reloj de lujo en la muñeca. Esta vez apuesta por un perfil menos religioso y más militar para enviar a sus seguidores un mensaje de 18 minutos de resistencia y lucha global contra los infieles. El líder del EI aparece en un lugar cerrado, acompañado de varios de sus lugartenientes, sentado sobre un colchón de espuma y con un Kalashnikov a mano. La puesta en escena recuerda a las que elegía Osama Bin Laden, pero el mensaje de Al Bagdadi, por quien Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares, se desmarca de las tesis de Al Qaeda (AQ).

«Una de las claves de este mensaje es que por fin conocemos el punto de vista de Al Bagdadi sobre los procesos revolucionarios en el mundo árabe. A diferencia de AQ, que apoya movilizaciones como las de Sudán o Argelia, Al Bagdadi opina que estos movimientos no tendrán éxito a no ser que su objetivo sea religioso, es decir, que persigan la instauración de gobiernos regidos por la sharia (ley islámica)», apunta Altuna.

Cinco años, cientos de miles de muertos y millones de desplazados después, Al Bagdadi admite la derrota sufrida en Siria e Irak, pero anima a sus seguidores a no bajar la guardia y continuar en lo que califica como «guerra de desgaste» contra «los apóstatas». Un mensaje directo a los «lobos solitarios» que le pueden escuchar en cualquier punto del mundo para que cometan atentados en el nombre del EI.