Hugo Chávez y Hugo Carvajal en Caracas

Rajoy negó el asilo hace un año al general chavista detenido en Madrid

Carvajal buscó protección en España a cambio de información sobre la implicación chavista en el narco, pero el Gobierno acabó desechando su petición

Emii J. Blasco
MadridActualizado:

Hugo Carvajal, el mayor general venezolano detenido el pasado viernes en Madrid por causas de narcotráfico y lavado de dinero abiertas contra él en Estados Unidos, intentó negociar con las autoridades españolas hace un año su asilo en España. A cambio daría información sobre la implicación de los altos mandos del chavismo en el negocio de la droga, según fuentes conocedoras de esas gestiones realizadas en el primer trimestre de 2018.

Pieza clave de la construcción del narcoestado en que ya con Hugo Chávez devino Venezuela, desde hace tiempo «El Pollo» Carvajal ha puesto a buen recaudo documentación comprometedora con la intención de hacerla servir en posibles negociaciones sobre su propio futuro.

Sin embargo, la alta implicación en actividades criminales del propio Carvajal, director de la antigua Dirección de Inteligencia Militar (DIM) ahora Dirección de Contrainteligencia (Dgcim) durante buena parte la presidencia de Chávez, había desaconsejado cualquier perdón de gobiernos extranjeros. Así, no fueron fructíferas las conversaciones abiertas por el general hace unos años con la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos, y tampoco llegaron a buen puerto las negociaciones que a comienzos de 2018 intentó mantener con las autoridades españolas. Es posible, no obstante, que la información que posee pueda servirle para una colaboración con la Justicia que le lleve a reducir una eventual condena.

Una de las razones de su interés por España era la residencia en Madrid de un hijo suyo, que desde no hacía mucho había logrado legalizar su presencia en el país. Precisamente esa relación familiar explica su reciente viaje a España, durante el que ha sido detenido.

Orden y captura por EE.UU.

La concesión de asilo a Carvajal en España fue abortada por La Moncloa cuando esa posibilidad llegó a la mesa del equipo de Mariano Rajoy. Aunque para las fuerzas de seguridad e inteligencia supone siempre un triunfo profesional que alguien de un servicio exterior se pase al otro lado con armas y bagaje, La Moncloa consideró demasiado arriesgado autorizar ese paso.

Por un lado, Estados Unidos había declinado realizar una «aproximación» al general, por lo que mantenía en firme su petición de orden y captura internacional de Carvajal, a raíz de sendas causas planteadas por una fiscalía federal de Nueva York y otra de Florida ya anunciadas cuando el militar fue detenido momentáneamente en 2014 en la isla caribeña de Aruba (Holanda) a petición estadounidense. Para España podía ser una complicación acoger a alguien solicitado por EE.UU. sin un acuerdo previo entre ambos países.

Además, dar un trato de esas características a Carvajal empujaba al Gobierno a tener que utilizar en los tribunales la información confidencial aportada por el general. Perseguir judicialmente a líderes chavistas como Nicolás Maduro o Diosdado Cabello fue quizás una patata demasiado caliente para La Moncloa.

La relación entre Carvajal y Cabello en operaciones de narcotráfico ha sido muy intensa. El libro «Bumerán Chávez» ya reveló en 2015 cómo el general actuaba bajo órdenes del número dos del régimen en el envío de ciertos cargamentos de droga, como un transporte concreto que en 2013 partió hacia la isla de Aruba desde la costa venezolana, supervisado en persona por Carvajal y Cabello. El libro también relata cómo antes de la muerte de Chávez, Carvajal mantenía con este reuniones periódicas para informarle de cómo iban las operaciones de narcotráfico que estaban comandando.

Arraigo en Madrid

Ayer fue presentado ante la Audiencia Nacional y el juez Alejandro Abascal acordó su prisión provisional en la centro de detención de Soto del Real. Fuentes de la Audiencia Nacional apuntaron que Carvajal ha negado tener vínculos con el narcotráfico y las FARC, y además ha rechazado su entrega a EE.UU., según informó Efe.

España acusa al militar chavista de haber lavado dinero de la droga junto a Pedro Luis Martín Olivares, un ex alto cargo del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) que el Tesoro de EE.UU. incluyó el pasado año en su «lista negra» de narcotraficantes.

También alegó tener arraigo en Madrid y dijo que Holanda rechazó antes -en 2014- la extradición por los mismos hechos sobre los que se va a pronunciar ahora la Justicia española. Explicó al juez que sus familiares se establecieron en España antes que él, que habría abandonado Venezuela hace un mes en un barco que lo condujo a la República Dominicana y desde allí Carvajal habría tomado un avión comercial hasta Madrid. EE.UU. tendrá que formalizar su petición de extradición ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.