Unos 300 manifestantes antichavistas se aglomeran en el paso fronterizo entre ambos países, en la localidad de Pacaraima en la frontera con Brasil
Unos 300 manifestantes antichavistas se aglomeran en el paso fronterizo entre ambos países, en la localidad de Pacaraima en la frontera con Brasil - EFE

Quince muertos solo en la represión policial en la frontera con Brasil

Por otro lado, en la frontera con Cúcúta el balance oficial emitido por Carlos Holmes, canciller de Colombia, fue de 285 heridos, de los cuales 37 requirieron hospitalización inmediata

Corresponsal en CaracasActualizado:

La comunidad indígena pemón fue duramente castigada por la represión ordenada por Nicolás Maduro contra los que colaboraran con el paso de la ayuda humanitaria el pasado sábado. El saldo fue trágico: 15 asesinados y 100 heridos dejó la masacre en la frontera sur de Venezuela con Brasil.

En la frontera con Colombia, el balance oficial emitido por Carlos Holmes, canciller de Colombia, fue de 285 heridos, de los cuales 37 requirieron hospitalización inmediata. 255 son venezolanos y 30 de nacionalidad colombiana. Hasta el cierre de esta edición, 100 militares desertaron de sus puestos y buscaron refugio en Colombia.

El diputado opositor Américo De Grazia informó: «Hoy aterrizaron dos helicópteros de guerra en el Fuerte Escamoto. Será para deshacerse de los 15 cadáveres de la trágica jornada de ayer. Tal como sucedió en la masacre de La Paragua en 2006 donde borraron las evidencias».

En la madrugada del sábado, un grupo de militares de la Guardia Nacional tirotearon el puesto veenzolano de Paracaraima, dejando cuatro asesinados y 18 heridos de la comunidad pemón, compuesta por unos 50.000 indígenas, la segunda más grande después de la etnia guajira. Pero después de las 10:55 de la mañana (hora local), cuando entró el primer camión con la ayuda humanitaria por la frontera sur, vino la razia contra los pemones en toda la zona de Santa Elena de Uairén, según denunció el alcalde del municipio Gran Sabana, Emilio González, quien después tuvo que refugiarse en Brasil.

Desbordados

«El alcalde de Gran Sabana debió refugiarse en Brasil tras las amenazas en su contra por parte de Justo Noguera (gobernador del estado Bolívar), Jesús Mantilla (comandante de la REDI Guayana) y Diosdado Cabello», aseguró el diputado De Grazia.

Tanto la comunidad pemón como su alcalde González informaron de que la cifra de muertes habría aumentado a más de 25 personas en Santa Elena de Uairén porque no había capacidad de atender a tantos heridos de bala. El coronel brasileño José Jacaúna, comandante de las Fuerzas Armadas de Brasil, declaró que militares venezolanos dispararon en territorio brasileño.

Por su parte, en San Antonio, la ministra de Prisiones, Iris Varela, celebró la quema de los camiones con la ayuda humanitaria.