Mohamed VI de Marruecos durante la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Rabat el pasado 23 de marzo
Mohamed VI de Marruecos durante la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Rabat el pasado 23 de marzo - AFP

¿Quiere Mohamed VI de Marruecos acabar con la tradición del besamanos?

El monarca alauí se negó a que le besasen la mano en su última recepción multitudinaria y optó por que los asistentes lo saludaran con un apretón de manos o con un beso en el hombro

RABATActualizado:

El Rey Mohamed VI de Marruecos ordenó en la última recepción pública que los invitados no practiquen con él el besamanos en el momento del saludo, según asegura hoy el diario Ajbar al Yawm.

El Rey hizo su última recepción multitudinaria a dignatarios del país el pasado 21 de agosto en Mdiq (Rincón), en las cercanías de Tetuán, con ocasión de su 54 cumpleaños, en la llamada Fiesta de la Juventud. Allí, los responsables del protocolo real «sorprendieron a los asistentes», dice el diario, al pedirles expresamente que se abstuvieran de besar la mano del rey y optaran por saludarlo con un apretón de manos o con un beso en el hombro. Ningún comunicado escrito ni instrucción precisa se ha publicado al respecto, o al menos no se ha hecho público, aunque nunca se hace en lo referente al protocolo real, por lo que el diario se pregunta: «¿Nos acercamos al final del besamanos real?».

El besamanos, una tradición no escrita, era obligatoria en tiempos de Hasán II, el padre del rey actual, y al llegar Mohamed VI al trono en 1999 se conjeturaba con que acabaría con ella (como acabó con el harén o con otros usos palaciegos), cosa que no sucedió. Sin embargo, durante su reinado la tradición se flexibilizó y cada vez hay más personas que optan por besar el hombro del rey o estrechar su mano con una leve reverencia, sin que parezca existir un código claro sobre el modo de actuación.

En todo caso, y según se aprecia en las imágenes televisivas, el besamanos sigue siendo estrictamente practicado (a veces en el dorso más la palma de la mano) por los cargos militares y policiales que saludan al monarca, y mucho menos por los civiles. A principios del pasado año, un vídeo del príncipe heredero Mulay Hasán (primogénito de Mohamed VI) se hizo mundialmente viral porque aparecía retirando su mano ante varios policías que se acercaban a besársela.