Ken Cuccinelli
Ken Cuccinelli - REUTERS

Purga de Trump en la dirección de la inmigración en busca de una línea más dura

El presidente quiere «resultados inmediatos» para frenar la entrada de ilegales centroamericanos

Nueva YorkActualizado:

Las sacudidas en la cúpula de la política migratoria del Gobierno de Donald Trump no han finalizado. El presidente de EE.UU. tiene como objetivo endurecer la gestión de lo que considera una “emergencia nacional” en la antesala de su reelección el año que viene, ante el crecimiento disparado de inmigrantes indocumentados que cruzan la frontera Sur en lo que va de año y las dificultades para encontrar apoyo legislativo para construir el muro con México.

Parte de esa estrategia tiene que ver con la purga de altos cargos que Trump ha desatado en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en sus siglas en inglés) y cuya última víctima es el director de de la agencia de Ciudadanía y Servicios de Inmigración, Francis Cissna.

Cissna estaba en la cuerda floja después de que Trump despidiera a principios de abril a la secretaria Kirstjen Nielsen, número uno del DHS, y al director del Servicio Secreto, Randolph ’Tex’ Alles. Su despido se consumó el pasado fin de semana. La salida de Cissna, que aseguró en un comunicado que dimitía “a petición del presidente”, se hará efectiva este sábado, 1 de junio.

Cissna ha sido un defensor de una política migratoria dura, en la línea de Trump, pero su trabajo no acababa de convencer a la Casa Blanca, que exige resultados inmediatos que presentar ante la opinión pública. Según aseguró una fuente gubernamental a la CNN, Cissna no se movía “con rapidez ni amplitud suficiente” y no era del agrado de Stephen Miller, el asesor de Trump que ha promovido las políticas más duras sobre inmigración.

La agencia que dirigía Cissna es la mayor dedicada a inmigrantes, y se ocupa de los procesos de inmigración legal, incluido el asilo, donde Trump ha buscado limitar para taponar la entrada de solicitantes desde América Central.

Todo apunta a que el recambio de Cissna será Ken Cuccinelli, ex fiscal general de Virginia, que ha defendido posiciones muy duras sobre inmigración, pero que no tiene mucha experiencia en el campo.