EFE

Occidente acusa a Rusia de utilizar hackers, ayuda financiera y bulos para influir en la opinión pública

Moscú está acusada de haberse inmiscuido en elecciones celebradas en Estados Unidos, Francia, Holanda y Alemania así como del envenenamiento de los Skripal en Reino Unido

Corresponsal en MoscúActualizado:

Aunque las relaciones entre Rusia y Occidente ya eran algo tensas antes de 2014, lo que realmente acabó con la sintonía fue la anexión de Crimea, en marzo de 2014. Después vino la ayuda a los separatistas del este de Ucrania y el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

En Occidente se considera que Rusia ha utilizado hackers, ayuda financiera y verdaderos bulos para influir en la opinión pública de países occidentales con el objetivo de favorecer a formaciones populistas, nacionalistas o ultraderechistas en detrimento de los partidos tradicionales.

Moscú está acusada de haberse inmiscuido en elecciones celebradas en Estados Unidos, Francia, Holanda y Alemania, además de haber sido recriminada por tratar de influir en Cataluña en favor del independentismo.

Rusia ha sido denunciada repetidamente por tratar de abortar el proceso de adhesión de Montenegro a la OTAN. También por obstaculizar que Macedonia cambien su nombre como exige Grecia. De hecho las relaciones entre Moscú y Atenas, muy buenas en el pasado, se han enfriado últimamente.

El envenenamiento en Salisbury, el pasado mes de marzo, del antiguo espía ruso, Serguéi Skripal, y su hija Julia. Ha abierto un frente irreconciliable entre Occidente y Rusia. Ha habido sanciones, expulsiones de diplomáticos y las consecuencias del incidente amenazan con prolongarse en el tiempo.