Presiones políticas obligan al primer ministro de Kosovo a dimitir

Bajram Kosumi afirma que su decisión es «un acto moral», pero su partido le había pedido dejar el cargo por no haber logrado imponer las normas democráticas

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SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL

LIUBLIANA. Bajram Kosumi, primer ministro del Gobierno de Kosovo, presentó ayer al presidente de este protectorado de la ONU, Fatmir Sejdiu, su renuncia oficial al cargo. También presentó su dimisión, el presidente del Parlamento, Nexhat Daci.

Según informaciones difundidas en Belgrado, como nuevo jefe de Gobierno será nombrado el general Agim Ceku, actual comandante de las Fuerzas de Protección, creadas y controladas por la OTAN.

«Mi renuncia es un acto moral», declaró Kosumi después de anunciar su dimisión. «Tomé esta decisión teniendo en cuenta la situación del país y el supuesto de que mi partido, por mi culpa, habría perdido votos», dijo ayer en Prístina, negándose a responder las preguntas de los periodistas. Con anterioridad su partido, la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK), del ex comandante de la guerrilla albanokosovar Ramush Haradinaj, le pidió la renuncia al cargo, acusándolo de «incapacidad» para imponer los niveles democráticos exigidos por la comunidad internacional. Kosumi asumió la jefatura de Gobierno en marzo de 2005, después de que el Tribunal Penal Internacional acusara al entonces primer ministro Ramush Haradinaj de crímenes de guerra, obligándolo a dejar el cargo.

La mirada de la ONU

Si bien diversos medios insisten en la existencia de un ajuste de cuentas político después de la muerte del líder kosovar Ibrahim Rugova, el pasado 21 de enero, todo indica que el problema del incumplimiento de las normas democráticas ha sido el motivo central de las presiones contra Kosumi, puesto que éstos constituyen la condición impuesta por el Consejo de Seguridad de la ONU para decidir sobre el futuro estatus de Kosovo, es decir, la posible independencia de la región.

En un informe reciente, la ONU sostuvo que el avance en la democratización de la región era lento e incompleto. Además, su secretario general, Koffi Annan, advirtió sobre la situación de inseguridad en Kosovo y la necesidad de que el Parlamento se convierta en «el foro central para un debate democrático». Esto explicaría la renuncia de Nexhat Daci como presidente del Parlamento, exigida por la dirección del partido de Rugova, la Liga Democrática de Kosovo.