Maduro y Putin en Pekín en septiembre de 2015
Maduro y Putin en Pekín en septiembre de 2015 - REUTERS

La presión de Putin impide que la UE fuerce la caída de Maduro

Grecia y Austria, gobiernos cercanos a Moscú, se niegan a respaldar a Guaidó

Corresponsal en BruselasActualizado:

Las formidables presiones de los partidarios de reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela ha empezado a hacer mella en las discusiones en el seno de la Unión Europea, pero se han encontrado con el bloqueo de dos países, Austria y Grecia, que tienen en común las estrechas relaciones con la Rusia de Vladimir Putin. En estos momentos, el Kremlin es junto a Cuba el principal aliado de la dictadura de Nicolás Maduro.

Los embajadores de los países miembros en el Comité Político de Seguridad se volvieron a reunir ayer por la mañana en Bruselas, en parte empujados por la propia situación en Caracas y por los países que son más abiertamente partidarios de reconocer inmediatamente a Guaidó, encabezados por Alemania, Francia y Gran Bretaña. España también se unió a la posición que sugirió Francia para dar un plazo concreto al dictador Nicolás Maduro para convocar unas elecciones presidenciales limpias antes de proceder al reconocimiento del presidente de la Asamblea Nacional como presidente provisional.

De hecho, ayer fue la primera vez en que se discutió la opción de reconocer formalmente a Guaidó, lo que en si ya representaba un cambio en el ambiente diplomático europeo. En Bruselas pesa mucho el precedente de lo que sucedió en Libia con la operación para expulsar a Muamar el Gadafi y cómo ha acabado el intento de sostener un movimiento revolucionario. Como explicaba un diplomático europeo, «en Venezuela hay muchas armas y en cualquier momento se puede producir una situación incendiaria si no actuamos con cuidado».

En la reunión de ayer, la cuestión de reconocer a Guaidó se puso abiertamente sobre la mesa, aunque tampoco fue España el país que llevó el peso de la discusión, como hubiera debido ser el caso teniendo en cuenta los vínculos específicos con Venezuela. El único acuerdo ha sido pedirle a la Alta Representante, Federica Mogherini, que elabore una nueva declaración que refuerce la que ya difundió el miércoles por la noche en el sentido de insistir en la reclamación de la convocatoria de elecciones libres y de apoyo a la Asamblea Nacional como institución legítima.

En busca de coherencia

El problema para construir un mensaje coherente por parte de la UE es que no se puede decir al mismo tiempo que el mandato de Nicolás Maduro no está legitimado porque viene de unas elecciones que no fueron aceptables, pero resistirse a señalar como encargado provisional al presidente de la Asamblea, como por otro lado afirma la Constitución.

En todo caso, esa nueva formulación, que no se espera que incluya el reconocimiento explícito de Guaidó, fue distribuida ayer mismo entre las capitales de los Veintiocho para su aprobación. Algunos países han pedido que no se haga pública hasta conocer el resultado del debate de hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por ahora el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, y el del Consejo, Donald Tusk, han publicado mensajes claramente favorables a este reconocimiento. Tajani ha llamado a Guaidó para ofrecerle su apoyo y Tusk dijo en las redes sociales que el presidente de la Asamblea tiene legitimidad y Maduro no. El Parlamento Europeo celebrará la semana que viene un debate específico sobre la situación en Venezuela en el que con toda probabilidad se aprobará una resolución en la que se pedirá a las instituciones comunitarias y a los países miembros que reconozcan al presidente de la Asamblea. Los principales grupos políticos se han mostrado a favor de dar este paso. Lo han hecho abiertamente los populares y los liberales, pero se ha formado una larga lista de eurodiputados de todos los demás grupos reclamando una decisión que ayude a poner fin a la dictadura chavista en Venezuela.

La posición de Austria y Grecia bloqueando el reconocimiento de Guaidó se interpreta como el resultado de la influencia que Vladimir Putin ha tejido en estos dos países. Rusia es además el principal suministrador militar del Ejército de Venezuela, lo que por otro lado también explica la declaración del alto mando castrense en apoyo a Nicolás Maduro. El propio Maduro lo recordó ayer en su comparecencia ante la prensa internacional en Caracas, diciendo que la cooperación militar con Rusia «seguirá y las inversiones rusas para sacar petroleo y gas están viniendo».