La presión internacional consigue parar la deportación de una saudí obligada a casarse

Ha sido el manejo de las redes sociales lo que ha permitido a la joven saudí salir del hotel...

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Ha sido el manejo de las redes sociales lo que ha permitido a la joven saudí salir del hotel acompañada por un alto representante de ACNUR. La agencia de la ONU espera resolver su expediente en días. Hasta entonces Rahaf es una mujer libre y, según cuenta, lo es por primera vez a los 18 años. En árabe y en inglés ha contado a través de su teléfono que está cansada de los abusos físicos y verbales que sufre a manos de su propia familia en Arabia Saudí. Por eso aprovechó un viaje a Kuwait para huir a Tailandia con la idea de irse a Australia. La familia niega las acusaciones que les ha hecho durante 3 días desde la habitación de un hotel donde bloqueó la puerta con el colchón y muebles. Asegura que si volviera su padre la mataría. Dice también que las autoridades tailandesas le quitaron el pasaporte al llegar y que Arabia Saudí ha hecho todo lo posible por meterla en un avión de vuelta. Ahora que se ha convertido en un caso internacional, los dos países niegan haber hecho nada mal y buscan resolver rápidamente el incidente, aunque todavía está por ver si conseguira asilo en Australia.-Redacción-