Alberto Fujimori - AFP

Kuczynski otorga el indulto humanitario a Fujimori y paga así el favor a su hijo Kenji

La decisión se produce tres días después de que el menor de los Fujimori impidiera la destitución del presidente de Perú en el Congreso

El exmandatario (1990-2000) fue condenado en 2009 a 25 años de cárcel por conocimiento del hecho en las matanzas de 25 personas

Corresponsal en LimaActualizado:

En vísperas de Navidad, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, otorgó el indulto por razones humanitarias al exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), condenado por delitos de lesa humanidad en los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos, secuestro agravado y corrupción. El indulto, anunciado solo tres días después de que parte del fujimorismo evitase que Kuczynski fuera destituido por el Congreso, provocó las protestas de familiares de las víctimas del fujimorismo en el centro de Lima. Las manifestaciones se trasladaron frente a la casa del presidente en San Isidro, donde la Policía lanzó gases lacrimógenos y detuvo a una decena de personas.

El pasado jueves, el mandatario superó una moción de censura gracias a la abstención de diez congresistas encabezados por Kenji Fujimori, el menor de la familia. Los legisladores pertenecen a Fuerza Popular, el partido que dirige Keiko Fujimori, la hermana mayor y dos veces candidata a la presidencia. Kenji Fujimori actuó en contra del deseo de su hermana, quien ordenó a su grupo parlamentario votar a favor de la destitución de Kuczynski, tras la revelación de la constructora brasileña Odebrecht -envuelta en una trama de corrupción- de que el actual presidente peruano trabajó como consultor entre 2004 y 2007.

La constructora había enviado una carta a la comisión investigadora del caso «Lavajato» (trama de corrupción brasileña conocida como «Lavacoches») presidida por Rosa María Bartra (del partido de Keiko Fujimori) en la que revelaba que Pedro Pablo Kuczynski trabajó como consultor para ellos y recibió 782.000 dólares a través de la empresa Westfield Capital, donde figura como socio único. Odebrecht, envuelta en la mayor trama de corrupción de la historia de América Latina, señaló que Kuczynski percibió cuatro pagos por un total de 782.207.28 dólares entre 2004 y 2007, etapa en la que el actual presidente de Perú fue ministro de Estado del gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006). El empresario chileno Gerardo Sepúlveda, que se encargó de gestionar Westfield Capital cuando Kuczynski era el primer ministro de Toledo, ha señalado que el ahora presidente desconocía los tratos con Odebrecht. Pedro Pablo Kuczynski esgrimió por su parte que no era consciente de los negocios que Westfield Capital hizo en esa época porque cedió la gestión a Sepúlveda.

El presidente y el ministro de Justicia, Enrique Mendoza, firmaron la resolución que «concede el indulto y derecho de gracia por razones humanitarias» al expresidente. Fujimori no podrá ser investigado por otros crímenes que se cometieron durante su mandato, como la matanza en Pativilca.

Alberto Fujimori, de 79 años, presentó la solicitud de indulto el pasado 11 de diciembre. Una comisión médica determinó que padece una «enfermedad progresiva, degenerativa e incurable». Su hijo Kenji, que le acompañaba en la clínica de Lima donde fue ingresado en vísperas de Navidad, agradeció a Kuczynski «el noble y magnánimo gesto de brindarle el indulto humanitario». Al mismo tiempo, la líder de Fuerza Popular celebró la buena noticia para «nuestra familia y el fujimorismo». «Han sido más de 10 años de espera (...) y finalmente se hace justicia», manifestó Keiko, quien abogó para que «se abra una nueva etapa sin odios y se genere la reconciliación nacional».

Renuncias en el oficialismo

El indulto a Fujimori ha conmocionado al antifujimorismo, formado por políticos demócratas y organizaciones defensoras de los derechos humanos. En el oficialismo, los congresistas del partido Peruanos por el Kambio (PPK) Alberto de Belaunde y Vicente Ceballos anunciaron su renuncia por su desacuerdo con la medida. Familiares de las víctimas han anunciado que recurrirán el indulto ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El exfiscal y abogado penalista César Azabache consideró la medida como un «simple canje de los votos que Kuczynski necesitaba para conservar su puesto a cambio de una decisión que merecía un debate y que tenía opciones (como la reducción de la condena) muchísimo menos costosas institucionalmente». El ex primer ministro Pedro Cateriano aseguró que el presidente Kuczynski había cometido «un acto de traición a la democracia y a los derechos humanos. El indulto al dictador no es un acto humanitario, ha sido un pacto político infame». Políticos como Verónika Mendoza, de la izquierda moderada Nuevo Perú, también han acusado al presidente de «vil traición a la patria».

Entre los familiares de las víctimas del fujimorismo, Gisela Ortiz, hermana de un desaparecido a manos del grupo militar apodado Colina, dijo que el presidente «acaba de robarnos nuestra tranquilidad y derecho a la Justicia al regalarle un inmerecido indulto a Fujimori».