El presidente iraní, Hasán Rohaní, se reúne con una delegación del Ministerio de Sanidad en Teherán (Irán), este martes - EFE | Vídeo: EP

El presidente iraní, Hasán Rohaní, llama «retrasado» a Trump por las nuevas sanciones

Irán asegura que las nuevas restricciones económicas impuestas por EE.UU. marcan el fin de la diplomacia

Corresponsal en JerusalénActualizado:

La política de palo de zanahoria que aplica Donald Trump con Irán logró acabar con la paciencia del presidente Hasán Rohani, que dejó por un instante su imagen de «moderado» para decir que «esta Casa Blanca tiene retraso mental. No sabe qué hacer». Estas palabras «muy ignorantes e insultantes» no tardaron en llegar a oídos del presidente estadounidense que estalló con una serie de mensajes en Twitter en los que mostró músculo y advirtió a Teherán que «cualquier ataque contra intereses estadounidenses se topará con una fuerza grande y abrumadora. En algunos ámbitos, abrumadora significará la erradicación. ¡No habrá más John Kerry ni Obama!».

Rohani no habló en ningún momento en términos bélicos, pero Trump le respondió apelando a la potencia de su país ya que los iraníes «lo único que entienden es la fuerza y el poder y Estados Unidos es de lejos la fuerza militar más poderosa del mundo, con 1,5 billones de dólares invertidos solo en los últimos dos años». Un cruce de mensajes que no ayuda a calmar una situación cada vez más tensa.

El palo estadounidense son las sanciones que impone a la república islámica desde que se retiró de forma unilateral del acuerdo nuclear, las últimas dirigidas directamente al Líder Supremo; la zanahoria, la repetida llamada al diálogo para alcanzar un nuevo pacto. «Al mismo tiempo que llaman a negociaciones, ¡buscan sancionar al ministro de Relaciones Exteriores! Es evidente que mienten», declaró Rohani, en referencia a la última ronda de castigos que afectan al ayatolá Alí Jamenei y al jefe de la diplomacia y arquitecto del pacto nuclear, Javad Zarif.

Estas medidas impiden a estos dirigentes viajar a Estados Unidos o usar el sistema bancario internacional y son más simbólicas que practicas. El portavoz de Exteriores, Abas Musavi, lamentó que este tipo de decisiones “cierran de manera permanente la vía de la diplomacia”.

Dron, en espacio aéreo iraní

Dron «en espacio aéreo iraní»

Después de unas semanas marcadas por el ataque a seis petroleros en el Golfo de Omán, de los que Estados Unidos e Irán se acusan mutuamente, el derribo de un dron estadounidense por parte de la república islámica la semana pasada estuvo a punto de provocar una gran operación de represalia por parte de Trump, que en el último instante dio marcha atrás.

Irán denunció que el aparato violó su espacio aéreo y Rusia confirmó esta versión en el transcurso de la cumbre trilateral de seguridad que rusos, estadounidenses e israelíes celebraron en Jerusalén. Con al guerra de Siria y la presencia iraní en la frontera norte de Israel como telón de fondo, el secretario del Consejo de Seguridad, Nikolai Patrushev, aseguró disponer de pruebas «según las cuales este dron se encontraba en el espacio aéreo iraní», algo que Estados Unidos niega.

John Bolton, enviado de Trump a la cumbre, adelantó que piensan mantener «la campaña de presión máxima» sobre unos iraníes que «acabarán en la mesa de diálogo gracias a la combinación de sanciones y el resto de medidas de presión».

El ministerio de Exteriores ruso calificó las últimas sanciones aprobadas por Trump como «imprudentes» y «desestabilizadoras» y le acusó de «cortar» las vías de negociación sobre un acuerdo nuclear que cada vez es más papel mojado.

La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, aseguró que la UE hace «todo lo posible» para mantenerlo vivo, pero desde Bruselas no llegan medidas prácticas que ayuden a los iraníes a superar los castigos de Trump. Irán presiona con el anuncio de que dejará de cumplir algunos de los compromisos acordados y el 7 de julio presentará nuevas medidas que se sumarán a las que ya están en marcha como la de superar el límite de los 300 kilogramos de uranio enriquecido almacenado.

Irán ha asegurado este martes que la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones contra el líder supremo iraní, Alí Jamenei, y otros altos funcionarios ha cerrado permanentemente las pocas vías diplomáticas que seguían existiendo entre Washington y Teherán.

Además de calificar las sanciones contra el líder supremo de «estériles» -puesto que este no posee bienes o activos fuera de Irán- en un discurso trasmitido en vivo por la televisión estatal, el presidente iraní, Hasán Rohaní, ha llamado a Donald Trump «retrasado», un insulto grave en Irán al que el país ya ha recurrido en el pasado. «Las sanciones impuestas por la Casa Blanca demuestran su retraso mental», ha dicho el presidente. «La paciencia estratégica de Teherán no señala ningún temor por parte del gobierno iraní».

EE.UU. y Irán ya habían roto sus lazos diplomáticos en 1980, pero el reciente incidente en la estratégica región del Golfo podría sellar el inicio de un nuevo enfrentamiento. Trump, quien acusa a Irán de elaborar un arsenal de armas nucleares y de ser un «patrocinador del terrorismo», anunció este lunes la imposición de sanciones adicionales contra Jamenei y ocho generales del ejército ideológico de Irán, la Guardia Revolucionaria. El presidente estadounidense firmó un decreto que impide que «el Líder Supremo, su equipo y otros que están estrechamente relacionados con él tengan acceso a recursos financieros esenciales».

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que las sanciones congelarían «miles de millones de dólares en activos». Las sanciones de EE.UU. fueron anunciadas cuatro días después de la destrucción de un avión estadounidense no tripulado por un misil iraní. Teherán afirmó en aquel momento que el avión se encontraba en su espacio aéreo, lo que el ejército estadounidense negó.

Buscar soluciones diplomáticas

En una reunión a puerta cerrada celebrada el lunes sobre la situación iraní, el Consejo de Seguridad de la ONU pidió un «diálogo» para poner fin a las tensiones. Al final de esta reunión, Francia, Alemania y Reino Unido se mostraron «gravemente preocupados por las crecientes tensiones en el Golfo». El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto celebrar una reunión el miércoles sobre la implementación del acuerdo nuclear internacional firmado en Viena en 2015 - del que Trump salió en 2018- y los tres países europeos han abogado por su plena implementación.

En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que se reunirá «aparte» con Trump para discutir el tema iraní al margen de la cumbre del G20 que se realizará este fin de semana en Japón. Mientras el Secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, visita los Emiratos y Arabia Saudí -dos aliados de Washington y los principales rivales de Teherán-. Estados Unidos, Reino Unido, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos han abogado por la búsqueda de «soluciones diplomáticas» a fin de reducir las tensiones.

Se esperan nuevas fricciones tras el anuncio de Irán de que sus reservas de uranio excederán el 27 de junio el límite previsto por el acuerdo nuclear.