El presidente ecuatoriano se libra de un ataque con palos de la oposición

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EFE

GUAYAQUIL. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, resultó ayer ileso de una agresión que un grupo de opositores al proyecto de nueva Constitución perpetraron contra la caravana presidencial cuando esta salía de un recinto universitario.

Fuentes de la Presidencia informaron que Correa no sufrió ningún golpe cuando fue asaltado al intentar subir al automóvil de la caravana, que fue blanco de los palos lanzados cuando salía de una universidad de Guayaquil, ciudad cuyo alcalde, Jaime Nebot, del partido Social Cristiano, es uno de los más fuertes opositores al Gobierno.

Correa reveló que sus agentes de seguridad le pidieron que evitara salir por la puerta principal debido a la presencia de opositores que amenazaban con agredirle. No obstante dijo que no permitiría que se ofendiera su dignidad y pidió a los asistentes al acto que controlaran a los violentos.