El presidente Bush declara el estado de emergencia en Florida

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NOELIA SASTRE SERVICIO ESPECIAL

NUEVA YORK. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró ayer en estado de emergencia al Estado de Florida en previsión por la llegada del huracán «Ike». Un día antes se había pronunciado al respecto el gobernador de ese Estado, Charlie Crist. La medida permite a las autoridades nacionales apoyar las medidas de precaución y activar tropas de la Guardia Nacional.

En sólo un mes, el Caribe ha vivido dos tormentas tropicales -«Hanna» y «Fay»- y un huracán -«Gustav»- que han golpeado con especial violencia al país más pobre del continente: Haití. Ahora es un nuevo huracán con furiosos vientos y lluvias torrenciales llamado «Ike» el que llegó al archipiélago caribeño de Turcos y Caicos este fin de semana.

El huracán entró como categoría 4 (de las 5 en la escala Saffir-Simpson) y causó daños en el 80 por ciento de las casas en Grand Turk, arrancando cientos de tejados a su paso. «La gente se ha escondido en armarios y debajo de escaleras. Parece que lo peor ya ha pasado, pero los daños son enormes y el paisaje es desolador, informaba una emisora de radio.

«Ike» puso entonces rumbo a Bahamas -donde causó enormes daños-, se dirigía a Cuba y amenaza los cayos del sur de Florida con vientos de 215 kilómetros por hora. «Todo lo que podemos hacer es ponernos a salvo y rezar», señaló el agente de policía Henry Nixon desde un refugio en Great Inagua (Bahamas).

En la ruta de «Ike» está Luisiana -donde el huracán «Katrina» devastó en 2005 la ciudad de Nueva Orleans- y también afectaría a Florida. Según las previsiones del Centro Nacional de Huracanes, el destino final de «Ike» será el centro de la costa del golfo estadounidense a finales de semana, no sin antes tocar los cayos de Florida. Allí la evacuación de los residentes comenzó a las ocho de la mañana de ayer, aunque los turistas empezaron a salir el sábado. «Fuera de aquí, «Ike»», se leía en la fachada de un hotel de Key West, donde se encuentra la famosa casa de estilo colonial español de Ernest Hemingway.

Demasiado cerca

A pesar del cambio en su trayectoria, las autoridades de los cayos -una zona, como el resto del Caribe, golpeada cada año durante la temporada de huracanes- creen que «Ike» todavía puede ser peligroso para las islas y el condado de Monroe. «Comprendemos las molestias de la evacuación, pero «Ike» está demasiado cerca como para no reaccionar», apuntó el administrador del condado, Roman Gastesi.

También el gobernador de Florida, Charlie Crist, dio una rueda de prensa el sábado en la que pidió la evacuación, advirtió del peligro y declaró el estado de emergencia en caso de que «Ike» llegue a las costas del Estado, lo que permitiría a los equipos de rescate apostarse en las zonas más vulnerables con agua y comida.

Aunque las previsiones del Centro Nacional de Huracanes sitúan el objetivo final de «Ike» en el centro del Golfo de México, a unos 320 kilómetros al sur de Nueva Orleans, sus movimientos son difíciles de predecir, por lo que podría afectar desde la costa de Florida hasta la de Texas. Los meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera han pronosticado que la temporada iba a ser especialmente activa.