Un caza ruso despega de la base de Jmeimim en Siria
Un caza ruso despega de la base de Jmeimim en Siria - REUTERS

La presencia militar rusa en el mundo

Además de Siria, Moscú tiene bases en casi una decena de países, en tres de ellos contra la voluntad de sus gobiernos

MOSCÚActualizado:

Aparte de las base naval de Tartus y la aérea de Jmeimim, ambas en Siria, Rusia tiene presencia militar en casi una decena de países, pero en tres de ellos (Ucrania, Moldavia y Georgia) contra la voluntad de sus respectivos gobiernos.

La base de la Flota del Mar Negro, en Sebastopol (Crimea), fue creada como tal en la época soviética, aunque la península ya acogió en siglos anteriores a la Armada rusa. Tras la desintegración de la URSS, los muelles quedaron fuera del territorio ruso y Moscú tuvo que acordar con Kiev un régimen de arrendamiento que fue roto con la súbita anexión de Crimea, en marzo de 2014. Rusia tiene ahora desplegadas tropas en todo el enclave y planea incluso instalar armas nucleares.

Osetia del Sur y Abjasia, territorios desgajados de Georgia tras la guerra relámpago con Rusia en agosto de 2008, no fueron anexionados, pero son protectorados de Moscú y albergan sendas bases rusas con tropas de infantería, blindados, helicópteros y artillería antiaérea.

Lo mismo sucede con Transnistria, en Moldavia, en donde todavía continúa existiendo el legendario cuerpo de ejército que dirigió el general Alexánder Lebed. Data también de la época soviética, pero, tras la guerra que asoló la región a comienzo de los años 90, Moscú se negó a retirarlo. Transnistria es también de facto un protectorado ruso.

Con el consentimiento de las autoridades de Minsk, Rusia creó hace siete años en Bielorrusia un dispositivo conjunto de defensa antiaérea, pensando ya entonces en la OTAN. El complejo incluye una poderosa estación de radar. Desde el año pasado, ambos países negocian la apertura de un aeródromo para aviones de combate rusos, también con la Alianza en el punto de mira (Polonia y Rumanía para más exactitud), en la localidad de Bobruisk, a 150 kilómetros de Minsk, pero no se ha llegado todavía a un acuerdo definitivo.

Kirguistán y Armenia son también países que colaboran estrechamente con Rusia en el terreno militar. El primero le alquila a Moscú una base aérea en Kant, en la periferia este de la capital, Bishkek, y el segundo todo un acuartelamiento en Erebuni, junto a la capital, Ereván, que incluye aeropuerto y escuadrilla de aviones Mig-29. Tras el deterioro de las relaciones con Ankara esta base armenia ha recibido refuerzos en helicópteros y hombres. Erebuni está adscrita al Cuerpo de Ejército 102 desplegado en Gyumri, junto a frontera con Turquía.

En noviembre de 2013, Rusia y Vietnam firmaron un acuerdo para la reapertura de la antigua base rusa de Cam Ranh. Fue cerrada en 2004 tras 25 años de utilización. Eran las mayores instalaciones militares que la URSS y Rusia tuvieron fuera de su territorio y pertenecieron hasta 1972 a Estados Unidos. Ahora se pretende que sirva de punto de abastecimiento para submarinos rusos.

Rusia ayuda además a Tayikistán en la vigilancia de su frontera con Afganistán y mantiene una pequeña fuerza en Baikonur (Kazajstán) para proteger las instalaciones espaciales. El difunto presidente venezolano, Hugo Chávez, ofreció a Rusia la posibilidad de abrir bases navales y aéreas en su país. Igual que Cuba, en cuya localidad de Lourdes ya hubo una central de radar soviética. Moscú la cerró definitivamente en 2000.