María Herrero, en una fotografía facilitada por ella
María Herrero, en una fotografía facilitada por ella - ABC

«La política de inmigración de Trump es la acertada y la misma que Vox pide para España»

La sevillana María Herrera, abogada que ayuda a «víctimas de traficantes de seres humanos», es la representante del partido de Santiago Abascal en Miami

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María Herrera Mellado (Sevilla, 1982), abogada y doctora en Derecho Mercantil, llegó a Estados Unidos en 2007 para trabajar en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, dependiente del Comité Económico y Social de la ONU. En la actualidad trabaja en un despacho de abogados de Miami que se dedica a apoyar a emprendedores que tratan de abrirse camino en ese país, pero también a representar a víctimas del tráfico de seres humanos y solicitantes de asilo. Hace año y medio, espoleada por la ofensiva de los independentistas catalanes de 2017, decidió embarcarse en el terreno de la política y ahora es la coordinadora del partido Vox en Florida, donde busca adhesiones y canaliza donaciones. Esta semana organizó en Miami la presentación del partido a cargo de su vicesecretario de Relaciones Internacionales del partido, Iván Espinosa de los Monteros. María Herrera habla con ABC por teléfono desde el estado mexicano de Nuevo León, donde impartía este jueves una conferencia en la sede del Consejo de la Judicatura sobre la «crisis humanitaria y seguridad en la frontera» con Estados Unidos.

¿Cómo llegó a convertirse en la representante de Vox en Miami?

Me preocupaba mucho el tema de Cataluña y desde hace año y medio seguía a Santiago Abascal en las redes sociales. Me desencanté de todos los partidos políticos, porque no había una defensa de la soberanía y de la unidad de España. Le mandé varios mensajes, diciéndole que me alegraba de que por fin saliese un partido que hablase claro, en ese y en otros aspectos. Tardaron tres o cuatro meses en contestarme y les expliqué que podía ayudarles en la internacionalización del partido. En junio del año pasado me ofrecieron afiliarme y les respondí que sí, pero que mi interés era mayor, que me quería involucrar y que, a pesar de estar en Miami, podría ayudar y darles mi perspectiva del derecho internacional, el Estado de derecho, la inmigración... Me contactaron de la Vicesecretaría de Relaciones Internacionales y, al ver mi currículum, me dijeron que les encantaría que fuera su representante.

¿Cuál es su labor desde Miami?

Abarcamos desde aquí los estados de Florida, Georgia y Carolina del Sur. Organizamos a todos los simpatizantes y afiliados de Vox, para dar a conocer la ley electoral para que voten en las elecciones, andaluzas, generales, europeas..., que conozcan el proyecto y el programa de Vox y que aporten ideas que puedan acoger en Madrid, por ejemplo sobre los problemas de voto rogado, que es una discriminación a los españoles en el extranjero.

¿Qué acogida tiene Vox en EE.UU.? ¿Cómo se organiza?

La acogida es magnífica, porque Vox está al alza, representando a los españoles que están frustrados con el actual Gobierno y con el anterior. En Florida es donde hay mayor número de cubanos y venezolanos exiliados, que son a la vez españoles, y que han sido víctimas del comunismo y del socialismo. Yo organizo actos cuando viene su cúpula política. En el último acto en Miami el pasado martes, con el vicesecretario de Relaciones Internacionales, Iván Espinosa de los Monteros, hubo unas 150 personas, y hubo gente que se quedó fuera. En el acto de Nueva York también hubo un centenar de personas. Los que hemos venido aquí sabemos por qué Estados Unidos es el número uno del mundo económicamente, porque el sistema permite crecer a los emprendedores, ayuda a los empresarios y no hay tiempo para hablar de memoria histórica, para gastar el dinero como se hace en España, ni para cuestionar la soberanía o la unidad de este país, ni la libertad de educación o la libertad de expresión.

El vicesecretario de Relaciones Instituciones de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, en un acto organizado por el partido en Miami el pasado día 5
El vicesecretario de Relaciones Instituciones de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, en un acto organizado por el partido en Miami el pasado día 5 - Foto facilitada por María Herrero

¿Qué contactos están teniendo con el equipo de Donald Trump, del Partido Republicano o de Steve Bannon?

La gira de Iván Espinosa y su equipo de Relaciones Internacionales comenzó por la Conferencia de Acción Política Conservadora, en Maryland. Se reunió con dos ministras de Trump (la secretaria de Transporte de EE.UU., Elaine Chao, y la de Educación, Betsy DeVos). Puede haber admiración hacia el trabajo y la reforma fiscal y el apoyo a los empresarios, las políticas económicas que están teniendo éxito y poniendo a Estados Unidos al alza en la creación de empleo, sobre todo entre los hispanos y afroamericanos. Aquí en Florida se acercan muchos simpatizantes de los republicanos y gente que trabaja en el ámbito gubernamental, y se interesan por el proyecto de Vox. A raíz de esta visita, seguro que habrá más contactos.

¿Recibirá Trump a Santiago Abascal?

De momento, no. Ahora está haciendo un enorme esfuerzo por preparar la campaña electoral, que está a la vuelta de la esquina.

¿Y hay algún tipo de sinergias con los republicanos para la recaudación de fondos?

Vox respeta la ley española y ha puesto en marcha una campaña para recaudar fondos y está abierta a donaciones de hasta 50.000 euros, el límite legal. El proyecto de Vox le gusta más a los republicanos en EE.UU., que tienen mas simpatía por el proyecto.

¿Y usted está haciendo también esa labor?

Sí, yo me encargo de los españoles en el extranjero que quieren afiliarse, y muchos me dicen quieren donar desde Miami, que es una de las ciudades más ricas de EE.UU. Aquí hay 55.000 españoles registrados en el Consulado, más que en Washington o Nueva York. Son muchas las personas que quieren donar y yo trato de ayudarlos.

¿Solo españoles o también extranjeros?

Españoles y estadounidenses, latinoamericanos, puertorriqueños, personas que no quieren que España vaya a la deriva.

«Hay que controlar las fronteras y las subvenciones a los inmigrantes que no han contribuido fiscalmente al país para que no colapsen el sistema»

Usted que trata con inmigrantes, ¿considera que España debería fijarse en las políticas de Trump sobre inmigración?

Trump está acertando en la mayoría de políticas migratorias. Es verdad que los tribunales le dan la espalda y le exigen que enmiende sus leyes, pero como política disuasoria y evitar el efecto llamada, sí tiene éxito. A pesar de la retórica, que puede ser dura, la política y las órdenes ejectivas son las acertadas. Cuando habla de la construcción de un muro y habla del control de fronteras, es porque entran personas, no solo narcotraficantes sino otras que vienen huyendo de pandillas y de violencia doméstica, que no tienen opción de regularizarse en EE.UU. con la actual legislación y el derecho internacional. Hay partes de la frontera que están selladas y otras no, y en estas donde no hay ningún control y aprovechan las mafias de traficantes de personas.

Sobre la separación de menores, hay que analizarlo desde el punto de vista de la legislación estadounidense, que exige que los menores no pueden permanecer detenidos durante más de 20 días y en la mayoría de los casos los adultos no consiguen probar con documentos en tan corto espacio de tiempo que cumplen los requisitos para el asilo o cualquier tipo de protección temporal inmigratoria. El Gobierno intenta cumplir la normativa y trata de evitar que los niños estén en cárceles federales, donde las condiciones son penosas, y por eso procede a la separación de adultos y menores.

En España lo que exigimos es lo mismo que Trump: el control de la entrada de inmigrantes indocumentados y el control de las subvenciones públicas a los inmigrantes que no hayan contribuido fiscalmente al país. Se acusa a los republicanos y a Vox de generar odio, pero lo cierto es que lo que por lo que abogan es por un control de fronteras para que los que entren lo hagan legalmente y no abusen del sistema y lo colapsen, en el ámbito sanitario o de cualquier otra prestación. En España se habla de bulos, mientras que en EE.UU. la Administración Trump hace un esfuerzo para que haya trasparencia en el número de inmigrantes que entran y que delinquen. No es crear odio, sino trasparencia. Los números tienen que ser claros para que no se acuse de demagogia.

¿Cree que habría que levantar un muro en las fronteras de Ceuta y Melilla?

Esa es una medida controvertida, pero lo que no puede hacer el Gobierno de España es política o declaraciones que tengan un efecto llamada, y que las fuerzas del orden se vean limitadas a la hora de proteger el territorio nacional. Tomando como base que Rajoy no creía en la frontera y el actual ministro del Interior y el presidente del Gobierno llevan a cabo políticas que incentivan el efecto llamada, se tienen que tomar medias. A día de hoy, a lo mejor no hace falta un muro de hormigón, pero sí otras medidas para controlar las fronteras mediante tecnología, como drones o incluso un muro virtual, y no alentar el efecto llamada. El 80% de las mujeres que cruzan la frontera de Estados Unidos son violadas, según un informe de Amnistía Internacional, y las mujeres africanas se tienen que prostituir para llegar a España. Ha habido casos en los últimos años en los que las ONG han manipulado el sistema de petición de asilo y han convencido a los inmigrantes para que se declaren como cristianos perseguidos, en lugar de musulmanes, para optar al asilo y beneficios inmigratorios.

«Nadie habla en el Día de la Mujer de las inmigrantes que son violadas o prostituidas (...) Muchas mujeres están cansadas de que hablen en su nombre»

¿Este 8 de marzo es del Día Internacional de la Mujer. ¿Cómo ve las movilizaciones organizadas en España?

En 1911, cuando se celebró el Día de la Mujer por primera vez, era para reclamar que tuvieran derecho al trabajo e igualdad en los cargos públicos. Pero yo también quiero hablar de esas mujeres que son violadas, de esas niñas a las que traen e someten a la prostitución. Denunciemos el abuso contra las inmigrantes. Es una parte de la que no se quiere hablar. Vienen de países pobres, donde no tienen capacidad de sobrevivir y pagan a traficantes de seres humanos que las acaban violando y prostituyendo, y acaban en centros de detención de forma indefinida.

¿Considera que esas movilizaciones están demasiado ideologizadas?

Sí, por eso muchas mujeres no se unen a ellas. Se critica mucho a aquellas mujeres que no quieren manifestarse, pero tenemos derecho a manifestarnos y a no manifestarnos. Muchas mujeres se sienten cansadas de que hablen en su nombre. No nos representan en muchas de las declaraciones que hacen. Aquí en Miami, el 8 de marzo estamos con la defensa de los derechos de la mujer, pero también de que todos somos iguales ante la ley.

«España debe liderar la defensa de las libertades en Venezuela, no podemos estar callada (...) Si Maduro sigue negando la llegada de ayuda, hay que intervenir»

Como decía usted antes, en Miami hay gran número de cubanos y venezolanos exiliados. ¿Qué opina de la posición española y europea sobre Venezuela?

España tiene que liderar la defensa por las libertades en Iberoamérica y cuando hay una crisis humanitaria, una dictadura como la que hay en Venezuela, no podemos permanecer callados ante el sufrimiento de nuestros hermanos. Pedro Sánchez ha reconocido tarde y mal a Juan Guaidó como presidente, pero ha dicho que no apoyará una intervención en Venezuela. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aceptando que no entre la ayuda y que los niños sigan muriendo, que el Ejecutivo de Maduro siga mantando a estas personas? España tiene que liderar la defensa y la liberación del pueblo venezolano.

¿Es partidaria, por tanto, de una intervención militar en Venezuela?

Se está intentando la vía diplomática, pero si se sigue negando la llegada de ayuda humanitaria y se sigue matando a personas en manifestaciones pacíficas, creo que habría que intervenir.