Una imagen de la manifestación - Efe

Guaidó anuncia una gira y gran manifestación para reclamar el poder en Venezuela

«Vamos a venir, toda Venezuela a Caracas, porque los necesitamos a todos unidos, en este momento anuncio mi recorrido por toda Venezuela para traerlos a Caracas y lograr el objetivo», dijo en una concentración con simpatizantes en el suroeste de la capital

CaracasActualizado:

Los cortes de luz volvieron a repetirse este en Venezuela. Cuando todavía no se había restituido la energía electríca en todas las zonas, un nuevo apagón tuvo lugar en Caracas, afectando a la gran marcha que había convocado el presidente interino, Juan Guaidó. Una de las medidas de la hoja de ruta de Guaidó para seguir presionando para lograr la salida del gobierno usurpador.

Según la ONG estadounidense que vigila y monitorea las libertades digitales en todo el mundo, NetBlock, este segundo apagón nacional afectó al 96% del territorio venezolano. Dato que desmitió el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, que desde una concentración chavista paralela a la opositora, aseguraba que el 70% del país contaba con el servicio.

Ni la institución del Estado encargada del servicio eléctrico (Corpoelec) ni el ministro chavista de Energía, Luis Motta Domínguez, se pronunciaron en el momento que se registró el segundo corte de luz.

Gas pimienta y lacrimógeno

Además de tener que sobreponerse a los apagones, los asistentente a la manifestación de Guaidó tuvieron que enfrentarse a la represión del Gobierno de Maduro. A los pocos minutos de haber iniciado la gran movilización, esta fue reprimida en el punto de concentración, al suroeste de Caracas, por efectivos de la Policía Bolivariana.

Con gas pimienta y lacrimógeno fue repelida la marcha en Caracas. Una señora sufrió un desmayo y fue asistida por los mismos manifestantes. Un cordón de seguridad de funcionarias femeninas fue desplegado para dividir la marcha. Pero pese a la presencia policial y a la represión, las personas se mantuvieron apostadas en las calles. Un piquete de la Policía Nacional fue retirada del lugar de la concentración, lo que produjo furor entre los manifestantes. Pero alrededor de 200 uniformados se movieron a otra calle para custodiar la zona. Minutos más tarde, otro grupo antimotín también se retiró del perímetro.

Al equipo de Guaidó se le prohibió instalar la tarima para el evento. Trascendió que los camiones que portaban los equipos para colocar el escenario fueron confiscados por la policía, mientras que los chóferes quedaron detenidos. Hasta la tarde de ayer se desconocía el paradero de los tres hombres.

Pese a esto, el presidente interinoenvió un mensaje y pidió a los venezolanos mantenerse en las calles. «Seguimos movilizándonos. Seguimos concentrándonos (...) No nos van a sacar de las calles hasta lograr nuestra libertad. Seguimos adelante», dijo Guaidó en un vídeo que rápidamente se difundió por las redes sociales.

Maduro podría llevarse una «sorpresa», fue la advertencia del líder opositor, que cuenta con el apoyo popular además del reconocimiento de más de 60 países, la Unión Europea, la OEA y el Grupo de Lima.

«Creen que van a meternos miedo hoy, pero se van a llevar a una sorpresa de pueblo y de calle (...) Pretenden jugar al desgaste, pero ya no tienen manera de contener a un pueblo que está decidido a concretar el cese de la usurpación. Y hoy lo vamos a demostrar en las calles. Atentos», fue el mensaje por Twitter del presidente del Parlamento. La movilización se extendió por todo el país.

Guaidó apareció alrededor de las dos de la tarde. En medio de una multitud, subió al techo del vehículo en el que llegó y con megáfono en mano denunció el atropello que sufrió su equipo de trabajo al ser despojado de la tarima y el sonido que sería usado para el evento.

El presidente interino repudió además los cortes eléctricos y aseguró que es «difícil decir que vamos bien cuando mueren niños en los hospitales, cuando masacran a nuestros indígenas. Sabemos la crisis en la que estamos y por eso seguimos luchando».

«Intervención»

Mientras ofrecía su discurso, la gente clamaba al unísono «intervención», una de las opciones que ha barajado el Gobierno estadounidense para acelerar la salida de Maduro. «La sensación de apuro y desespero yo la siento, yo la comparto. No podemos ser víctima del desespero», afirmó el líder venezolano. «Yo confío en ustedes. Yo confío en la capacidad del pueblo de Venezuela para seguir adelante», agregó Guaidó, al tiempo que aseguró que el régimen sabe cómo resolver el problema eléctrico.

Cada palabra de Guaidó era arropada por la emoción y la euforia de los asistentes. Pidió a toda Venezuela reunirse en Caracas, «porque los necesitamos a todos unidos en este momento». El presidente interino anunció en ese sentido su recorrido por todo el país para acompañar al resto de los venezolanos que vendrán a la capital. «Luego anunciaremos la fecha de cuándo vendremos todos juntos a Caracas a ejercer», indicó con prevención, para evitar que el régimen bloquee el itinerario que va a seguir por los 20 estados venezolanos.