Imagen de la estación de trenes de Victoria Terminus en Bombay, la India./ Archivo
Imagen de la estación de trenes de Victoria Terminus en Bombay, la India./ Archivo

La Policía de Bombay desactiva dos bombas en una estación de tren

AGENCIAS |
BOMBAYActualizado:

La Policía de Bombay ha desactivado dos bombas que han sido localizadas en la estación de trenes de Victoria Terminus, uno de los lugares atacados por los terroristas hace justo una semana, mientras decenas de miles de personas se manifestaban a unos kilómetros, en los aledaños del hotel Taj Mahal.

Según una fuente policial citada por la agencia IANS, los agentes han descubierto dos artefactos explosivos de cuatro kilogramos en la antigua estación de ferrocarriles, donde la Policía había recuperado las bolsas que supuestamente portaban los terroristas durante el asalto. La Policía ha realizado el hallazgo al comprobar estas bolsas, que habían permanecido bajo custodia durante una semana para ser examinadas, según la fuente.

Momentos antes había visitado la zona el aún jefe de Gobierno de la región de Maharashtra -cuya capital es Bombay-, Vilasrao Deshmukh, que ha presentado su renuncia pero se halla a la espera de la decisión de su partido. Los artefactos se han desactivado y las medidas de seguridad se han extremado alrededor de la estación, según la Policía. Aunque los ataques más espectaculares fueron contra los hoteles de lujo Taj y Oberoi y el recinto religioso judío Nariman House, los al menos dos terroristas que penetraron en la estación de Victoria causaron decenas de muertos.

Manifestaciones de condena

Una semana después de la masacre terrorista de Bombay, decenas de miles de indios han inundado los aledaños del hotel Taj Mahal, epicentro de los ataques, blandiendo la bandera tricolor y cantando eslóganes contra Pakistán y la clase política india. "Queremos acción, no resignación", rezaba una de las numerosas pancartas que portaban los manifestantes. La enfervorizada multitud se ha agolpado en la amplia calle que desemboca en la emblemática Puerta de la India, justo en la costa y frente al histórico hotel Taj, donde las fuerzas de elite mataron a los últimos terroristas que se atrincheraban en el edificio el pasado sábado.

Hindúes, musulmanes, sijs e incluso extranjeros sujetaban velas en memoria de las víctimas de los ataques terroristas, que dejaron 188 muertos. Los manifestantes llevaban camisetas donde se podía leer "Bombay meri jan" (Bombay, mi alma), "Amo la India" o "Amo Bombay".

Aunque algunas pancartas llamaban al sosiego -"Unidad en la diversidad", rezaba una de ellas-, muchas lanzaban diatribas contra Pakistán como "Hablemos el lenguaje que entienden, la guerra" o "¿Cuándo atacaremos Pakistán?". La multitud entonaba frecuentes eslóganes contra la potencia nuclear rival, como "Muerte a Pakistán" o "Pakistán es un ladrón", un término despectivo que los indios usan a menudo para insultar. "Queremos paz, no queremos política en nuestra vida. Pero si Pakistán quiere luchar, venga, luchemos, uno contra uno, no por la espalda, nuestra gente está lista para ello", según uno de los manifestantes, residente en Bombay.