Detectan plutonio en las radiaciones de la central de Fukushima
Sala de control del reactor 2 de la central de Fukushima - EFE

Detectan plutonio en las radiaciones de la central de Fukushima

El Gobierno admite por fin la fusión parcial de un reactor, que ha contaminado agua que podría haber llegado al mar

PABLO M. DÍEZ
ENVIADO ESPECIAL A TOKIO Actualizado:

El vicepresidente de la compañía que gestiona la central nuclear de Fukushima 1, Sakae Muto, ha confirmado que se ha encontrado plutonio en cinco puntos del suelo de la plantay fuera de sus reactores, aunque una vez más insistió en que no supone un riesgo para la salud. Según explicó Muto, “el plutonio fue detectado en las pruebas realizadas la semana pasada, pero no se suspenderán las tareas para estabilizar el reactor”.

Antes se extendía por el aire, ahora lo hace también por el agua. La radiactividad que emana de la siniestrada central de Fukushima 1 le come el terreno a los técnicos que intentan controlar sus fugas. La misión, suicida, ya no consiste sólo en conectar la electricidad para enfriar los reactores, sino en drenar el agua contaminada que ha inundado parte de la planta, en ruinas tras las explosiones que siguieron al tsunami que la golpeó el pasado 11 de marzo.Tal y como ha confirmado la empresa que gestiona la central, Tokio Electric Power (Tepco), los túneles subterráneos de la turbina del reactor número 2 acumulan cientos de miles de metros cúbicos de agua radiactiva. El líquido tóxico ha alcanzado ya un metro de altura en un corredor que a sólo 55 metros desemboca en el mar, lo que ha hecho saltar todas las alarmas por un posible vertido radiactivo al Océano Pacífico. Aunque las autoridades insisten en que aún no se ha producido dicho derrame, en los últimos días han detectado que la radiación en el agua supera entre 1.150 y 1.850 veces los niveles permitidos.

Durante las dos últimas semanas, los bomberos, militares y operarios de la planta atómica han estado regándola con toneladas de agua dulce y del mar para paliar el calentamiento de los reactores, donde la presión ha aumentado hasta provocar explosiones de hidrógeno después de que la ola gigante inutilizara sus sistemas eléctricos de refrigeración. El objetivo era mantenerlos estables mientras se tendían cables de electricidad para encender las salas de mandos. Sin embargo, las heridas que sufrieron el viernes dos trabajadores en el reactor 3, que metieron sus pies en un charco radiactivo, han demostrado que el agua se ha contaminado 100.000 veces por encima de lo normal.

«La alarma generada es imperdonable»

El error de Tepco, que en un principio anunció que la radiación se había disparado por 10 millones, ha enervado al Gobierno japonés, que lo considera “imperdonable” por la alarma generada entre la población.

Pero, al margen de la cifra real, lo que cada día parece más evidente es que el agua se ha contaminado por las grietas en los reactores 3 y 2, cuyo núcleo podría estar al descubierto y liberando partículas radiactivas. El propio portavoz el Ejecutivo, Yukio Edano, ha admitido por fin “una fusión parcial del reactor”, pero limitada a las barras de combustible y dentro del edificio.

Y los problemas no terminan. Tal y como informó el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), en el reactor número 1 hay concentraciones de yodo 131 y cesio 137 y 134 al mismo nivel que en el 3, donde se supone que hay una brecha.

Auténticos kamikazes

Como auténticos kamikazes que se están jugando la vida exponiéndose a altas dosis de radiactividad, los técnicos se afanan en drenar el agua con la misma intensidad con que antes la bombeaban. El problema es que los depósitos están llenos y hay que buscar un nuevo sitio donde condensarla.

Mientras tanto, la organización ecologista Greenpeace advirtió de que la radiactividad se ha extendido a más de 40 kilómetros alrededor de la central nuclear, más allá de los 20 kilómetros donde el Gobierno evacuó a 70.000 residentes y de los 30 donde 130.000 vecinos permanecen encerrados en sus casas.