El «plan Annan» para Siria languidece por falta de observadores de la ONU
Clinton y Juppé, en la reunión sobre Siria en París - reuters

El «plan Annan» para Siria languidece por falta de observadores de la ONU

Washington admite que hay planes para una potencial intervención militar, pero «a día de hoy son muy improbables»

corresponsal en estambul Actualizado:

El llamado “Grupo de Amigos de Siria” concluyó ayer su reunión en París con una advertencia al régimen para que implemente el alto el fuego acordado en el Plan Annan. “Cada día que pasa significa decenas de nuevas muertes de civiles sirios”, dice el comunicado de la conferencia, que fue leído por el ministro de exteriores francés, Alain Juppé.

"Aunque frágil, la misión de Annan representa una última esperanza. Si esto no se cumpliese, el Consejo de Seguridad de la ONU y la comunidad internacional deberán buscar otras opciones”, aseguró el ministro.

No se ha especificado cuáles son esas opciones, pero los EE.UU. han dado algunas pistas. La Secretaria de Estado, Hillary Clinton, pidió ayer el establecimiento de nuevas sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, “incluyendo viajes, sanciones financieras y un embargo de armas”. Además, el Secretario de Defensa, Leon Panetta, y el general Martin Dempsey, director de la Junta de Jefes del Estado Mayor, indicaron ante un panel de la Cámara de Representantes que existen planes militares para una potencial intervención en Siria, llegado el caso. No obstante, ambos dejaron claro que dicha intervención es, a día de hoy, altamente improbable, dado el escaso apetito de aventuras exteriores tras el desgaste de Irak, Afganistán y Libia.

Parálisis general

Tampoco la misión de observación de la ONU parece ir demasiado bien.

De los treinta miembros previstos de la avanzadilla, tan sólo siete han llegado ya a Siria. “Dos más llegarán el lunes, elevando el número de observadores hasta nueve”, ha indicado Ahmad Fawzi, portavoz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.

La resolución del Consejo de Seguridad que debería ampliar la misión hasta trescientos observadores desarmados, tal y como ha pedido la ONU, tampoco ha sido aprobada todavía. Esta mañana, el gobierno chino ha expresado su disposición a aportar una parte de este contingente.

El propio Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, ha indicado que uno de los puntos principales del plan Annan, la retirada de las tropas y el armamento pesado de los principales núcleos urbanos por parte del régimen, no se está cumpliendo. El jueves, las autoridades sirias acordaron con los observadores que las tropas se retirarían a cuarteles situados “a un mínimo de entre dos y tres kilómetros fuera del perímetro de los centros de población”.

Por su parte, Rusia ha conminado al régimen sirio a atenerse al alto el fuego, y ha saludado la firma de este protocolo de actuación con los observadores. “A pesar de las violaciones y provocaciones, el alto el fuego se está manteniendo. Eso es un gran logro cuya desaparición podría producir un peligroso regreso a una nueva ola de violencia”, ha declarado el Ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov.