AFP  Automovilistas islandeses fotografiando ayer el volcán
AFP Automovilistas islandeses fotografiando ayer el volcán

Pilotos y aerolíneas consideran seguro volar en los cielos de Europa

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La Unión Europea ha tardado más de cuatro días en tomar conciencia de la gravedad de la situación causada por la nube volcánica procedente de Islandia. Con todo el continente paralizado a causa del cierre sucesivo del espacio aéreo en prácticamente todos los países, el comisario de Transportes, Siim Kallas, y el secretario de Estado para las Relaciones de la UE, Diego López Garrido, en nombre de la presidencia española, visitaron ayer la sede de Eurocontrol en Bruselas. Mientras, la industria aeronáutica, las compañías aéreas y las asociaciones de pilotos empezaban a poner en duda la pertinencia de haber cerrado completamente los aeropuertos, lo que ha causado una catástrofe sin precedentes en la que se han visto atrapados millones de pasajeros.

Después de recomendar el viernes a los pasajeros que «hagan valer sus derechos», la visita de Kallas y López Garrido a Eurocontrol ha sido la primera gestión pública que ha hecho la UE en esta crisis, cuando la situación se está volviendo catastrófica incluso para la gestión de las instituciones europeas.

Hoy está previsto un consejo de ministros de Transportes en Luxemburgo, para el que no es posible saber si podrán acudir los ministros o si lo harán solamente aquellos de los países limítrofes que puedan viajar en coche. En realidad, López Garrido estaba en Bruselas porque ha decidido sacrificar el fin de semana para asistir al pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, viajando en tren. Tal vez el sacrificio ha sido en vano, porque hoy mismo el presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek -ha ido a Polonia para el funeral del presidente Kaczynski, algo que no ha podido hacer casi ninguno de los dirigentes esperados-, ha previsto que la conferencia de presidentes de los grupos políticos decida si vale la pena suspender la sesión ante la evidencia de que si no hay un número suficiente de diputados, las votaciones no serán válidas.

Sin embargo, la presión de las aerolíneas por retomar las operaciones está aumentando a medida que se acumulan las pérdidas y la evidencia de que las precauciones tomadas como reacción a la presencia de ceniza volcánica pueden haber sido exageradas.

Sin daños

Al menos seis compañías aéreas, British Airways, Air France, KLM, Lufthansa, Air Berlin y Condor Airlines han realizado varias pruebas de vuelo con aviones sin pasajeros -en el de la línea británica iba su director general- a través de las rutas europeas que se encuentran cerradas y unánimemente aseguran que ninguno de los aparatos ni sus motores ha sufrido el menor daño. Los ingenieros no han encontrado ningún desperfecto.

Ayer mismo, el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) y la Asociación Europea de Aerolíneas (AEA) publicaron un comunicado conjunto en el que ponen en duda que la decisión de cerrar drásticamente los aeropuertos haya sido acertada: «Aunque las aerolíneas y aeropuertos de Europa consideran la seguridad una prioridad absoluta, cuestionamos la proporcionalidad de las restricciones de vuelo actualmente en vigor. La erupción del volcán islandés no es un acontecimiento sin precedentes y los procedimientos aplicados en otras partes del mundo para las erupciones volcánicas no parecen hacer necesarias las restricciones que han sido impuestas en Europa».

López Garrido admitió que es necesario «tener en cuenta» las pruebas que han hecho las aerolíneas, y Kallas señaló por su parte que con las previsiones meteorológicas sería posible pensar que hoy «puedan realizarse un 50 por ciento de las operaciones».

Pero tanto López Garrido, como Kallas y la portavoz de Eurocontrol, han reiterado que la decisión de cerrar o no el espacio aéreo corresponde a las autoridades nacionales, y que la reunión hoy de todos los responsables de los países implicados (por videoconferencia) debe tomar decisiones para una «solución a escala europea». Mientras tanto, en Islandia, el volcán sigue escupiendo ceniza sin que los servicios de protección civil hayan detectado cambios.