Shinzo Abe y Yoshihiko Noda se disputan el Gobierno nipón
Shinzo Abe, del PLD, y el primer ministro Noda del PDJ - agencias

Shinzo Abe y Yoshihiko Noda se disputan el Gobierno nipón

El conservador podría tener una segunda oportunidad al frente de Japón mientras que el todavía primer ministro saldría duramente derrotado. La esperanza de ambos reside en el 40 % de indecisos

corresponsal en asia Actualizado:

Shinzo Abe, la segunda oportunidad

El candidato conservador ya fue primer ministro entre 2006 y 2007, pero dimitió acosado por la corrupción

El conservador Shinzo Abe, candidato del Partido Liberal Democrático (PLD) en los comicios de Japón, vuelve a intentarlo de nuevo a sus 58 años. En 2006 se convirtió en el primer ministro más joven del archipiélago nipón al sustituir a Junichiro Koizumi, quien dejó el Gobierno al expirar su presidencia del PLD un año después de su arrolladora reelección en las urnas.

No duró ni un año y fue acusado por escándalos de corrupción

Acosado por numerosos escándalos de corrupción y por la inexplicable pérdida de millones de cotizaciones a la Seguridad Social, Abe apenas duró un año en el cargo y presentó su renuncia en septiembre de 2007 aquejado por fuertes problemas de salud. A pesar de aquel fracaso, concurre de nuevo a las elecciones porque en septiembre ganó la votación interna de su partido.

A raíz de las masivas protestas antijaponesas en China a cuenta de las disputadas islas Senkaku (Diaoyu en mandarín), ha adoptado un discurso eminentemente nacionalista, proponiendo aumentar los gastos militares y limitar el pacifismo de la Constitución. Sin embargo, en su época como jefe del Gobierno efectuó su primer viaje oficial a Pekín e intentó normalizar las relaciones diplomáticas con China y Corea del Sur, aún enturbiadas por las atrocidades cometidas por el Ejército imperial durante la ocupación nipona y en la Segunda Guerra Mundial. De hecho, ambos países han criticado en el pasado las visitas del «halcón» Abe al santuario de Yasukuni, donde se honran las almas de los soldados japoneses muertos en acto de servicio, entre ellos varios criminales de guerra de primera categoría.

Nacido en Nagato (prefectura de Yamaguchi), se licenció en Políticas por la Universidad de Seiki en 1977 y luego siguió sus estudios en la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos. Como su padre, Shintaro Abe, fue titular de Exteriores y su abuelo, Nobusuke Kishi, primer ministro entre 1957 y 1960, acabó en el PLD tras un breve paso por la empresa privada. «Ya he experimentado el fracaso como político y, por esa misma razón, estoy dispuesto a darlo todo por Japón», ha señalado Shinzo Abe, quien, al igual que su país, espera una segunda oportunidad.

Yoshihiko Noda, la recuperación fallida

Tras heredar en septiembre un país tocado por la crisis de Fukushima, el rechazo a su decisión de subir el impuesto de las ventas le ha forzado a adelantar las elecciones.

Ningún político envidia la suerte, condenadamente mala, de Yoshihiko Noda. Cuando relevó al anterior primer ministro, Naoto Kan, en septiembre del año pasado, se enfrentaba a la crisis nuclear de Fukushima, provocada por la mayor catástrofe natural sufrida por Japón en su historia reciente, y al deterioro continuado de la situación económica.

Su receta para salir de la crisis fue doblar el IVA

Su receta para salir de la crisis, que consistía en doblar un impuesto que grava las ventas, terminó por darle la puntilla. Tres años después de que el Partido Demócrata de Japón (PDJ) cosechara una victoria histórica y acabara con medio siglo de hegemonía conservadora, las encuestas sólo le dan a Noda un 10,2 por ciento de los votos.

Por si fuera poco, su grupo político se ha visto roto por la escisión liderada por el influyente Ichiro Ozawa, quien en julio abandonó el PDJ con 48 de sus diputados en la Cámara Baja de la Dieta (Parlamento) y ahora se ha unido al Partido del Mañana.

Para terminar de empeorar las cosas, en septiembre acabó provocando la mayor crisis diplomática de los últimos años con China cuando compró a sus dueños particulares las islas Senkaku (Diaoyu en mandarín), reclamadas por el régimen de Pekín. En realidad, la intención de Noda era dejarlas como están ahora, inhabitadas, y frustrar el plan del entonces gobernador de Tokio, el ultranacionalista Shintaro Ishihara, quien se había propuesto adquirirlas gracias a una colecta pública para ocuparlas y montar allí varios negocios que se habrían encontrado con la oposición militar de Pekín. Pero su maniobra ha vuelto a avivar el siempre latente odio antijaponés en China, que se ha traducido en una dramática caída de las ventas de coches nipones en este país.

Nacido en Funabashi (prefectura de Chiba) en 1957, procede de una familia sin raíces políticas porque su padre era militar. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Waseda, continuó su formación en el prestigioso Instituto Matsushita, por donde han pasado algunas de las más importantes autoridades de Japón y fue elegido diputado a los 29 años. En 2010 fue nombrado ministro de Finanzas por su antecesor, Naoto Kan, e intentó rebajar el déficit de Japón y su abultada deuda pública, ordenando por primera vez en seis años la compra de dólares en el mercado de divisas para detener la apreciación del yen.

Aunque, en teoría, debía continuar en el cargo hasta el próximo verano para apuntalar la recuperación de Japón tras la crisis de Fukushima, el fuerte rechazo social a su decisión de aumentar el IVA le ha forzado a adelantar las elecciones.