Familiares de los pasajeros del vuelo indonesio estrellado la última semana
Familiares de los pasajeros del vuelo indonesio estrellado la última semana - AFP

El peligro de volar en Indonesia

Sin contar el último accidente, los principales siniestros aéreos que ha sufrido este caótico archipiélago se han cobrado más de 750 vidas en 20 años

Corresponsal en PekínActualizado:

Indonesia, el archipiélago catástrofe sacudido cada dos por tres por terremotos, tsunamis, volcanes y accidentes aéreos o naufragios, vuelve a enfrentarse a una nueva tragedia. Mientras los equipos de emergencia buscan en el Mar de Java el fuselaje del avión de Lion Air que se estrelló el lunes con 189 ocupantes, este nuevo siniestro vuelve a revelar la peligrosidad de volar en Indonesia.

Con más de 17.500 islas y 260 millones de habitantes, este caótico país emergente es uno de los principales mercados para los fabricantes de aviones y las aerolíneas por su notable crecimiento económico, pero presenta también un largo historial de siniestros.

Sin contar esta última catástrofe, más de 750 personas han perecido en las dos últimas décadas en los principales accidentes ocurridos en Indonesia, donde la proliferación de las compañías aéreas no ha sido pareja a la preparación de los pilotos y controladores ni a la modernización de sus infraestructuras aeroportuarias para garantizar la seguridad de los viajes. Peor aún es el descuidado mantenimiento de los aviones, a cargo de técnicos que a veces no están lo suficientemente preparados o no parecen tomarse demasiado en serio su trabajo, como ha comprobado este corresponsal en sus viajes por este relajado país.

De hecho, las sospechas sobre el mantenimiento se ciernen sobre el accidente del aparato de Lion Air, un Boeing 737 MAX 8 que solo tenía 800 horas de vuelo porque había sido estrenado en agosto. Aunque la compañía ha reconocido que el avión sufrió un «problema técnico» el domingo, cuando hizo el trayecto entre la isla turística de Bali y Yakarta, asegura que había sido reparado y estaba en condiciones de volar. Pero se estrelló a los pocos minutos de despegar en el siguiente trayecto, entre Yakarta y la isla de Bangka, al este de Sumatra.

Por desgracia, no es el primer accidente que sufre Lion Air, la aerolínea de bajo coste con más éxito de Indonesia. Fundada en 1999 por el empresario Rusdi Kirana, consejero del presidente Joko Widodo y actual embajador en Malasia, ya es la segunda compañía aérea más importante del país y también la segunda de bajo coste en este continente, tras Air Asia. Con más de 100 aviones que incluso hacen rutas internacionales, ha seguido una agresiva política de expansión gracias a sus pedidos multimillonarios a Boeing y Airbus para todas las aerolíneas del grupo: Lion, Batik, Wings, Malindo y Thai Lion.

Hasta el siniestro del JT610 sobre el Mar de Java, el único accidente mortal de Lion Air había ocurrido en 2004, cuando un McDonnell Douglas 82 se estrelló al aterrizar en la ciudad de Solo y fallecieron 25 de sus 163 ocupantes. Pero, además de dicha tragedia, acumula más de media docena de percances. En abril de 2013, un Boeing 737-800 también recién estrenado acabó flotando en el mar al pasarse de la pista mientras aterrizaba en el aeropuerto de Bali. Milagrosamente, sus 108 ocupantes sobrevivieron y no hubo heridos graves, pero era el séptimo accidente de Lion Air desde 2002.

La madre de uno de los desaparecidos en el vuelo de Trigana Air en 2014
La madre de uno de los desaparecidos en el vuelo de Trigana Air en 2014 - EFE

A los incidentes de esta compañía se suman los de las numerosas aerolíneas que han proliferado en Indonesia al amparo de su crecimiento económico. En 2015, un avión de otra aerolínea de bajo coste, Trigana Air, se estrelló en Papúa Nueva Guinea con 54 personas a bordo. En su investigación, las autoridades culparon del siniestro a los errores de los pilotos y al deficiente mantenimiento por parte de la compañía.

A finales de diciembre de 2014, otro aparato de una aerolínea de bajo coste, Air Asia, cayó también al Mar de Java mientras volaba de Surabaya a Singapur. Perecieron sus 162 ocupantes.

En el colmo del infortunio, algo que jamás sale mal, como es un vuelo de prueba, se estrelló en mayo de 2012 contra un volcán en la isla de Java. Murieron sus 45 ocupantes, que eran responsables de aerolíneas y periodistas invitados a la presentación del avión ruso Sukhoi Superjet 100. A tenor de las grabaciones de la caja negra, el accidente se debió a un despiste del piloto, que chocó contra el monte Salak cuando estaba explicándole las bondades del aparato a un posible comprador que había entrado en la cabina.

El día de año nuevo de 2007, un Boeing 737 de Adam Air, una aerolínea que ya no existe, partió hacia Manado desde Surabaya. Acabó con sus 102 ocupantes en el fondo del mar, donde aún sigue el fuselaje, y los equipos de rescate tardaron ocho meses en recuperar su caja negra.

Labores de rescate en el mar de Java tras estrellarse un vuelo de Air Asia en 2015
Labores de rescate en el mar de Java tras estrellarse un vuelo de Air Asia en 2015 - AFP

El avión de otra compañía que ya quebró, Mandala Airlines, se estrelló en septiembre de 2005 contra una zona residencial mientras cubría la ruta entre Medan, al norte de la isla de Sumatra, y Bali. Perecieron 149 personas, de las cuales un centenar eran pasajeros del avión y el resto vecinos del lugar del impacto. A pesar de la gravedad del siniestro, 17 pasajeros salvaron la vida.

Más dramático aún fue el accidente de un vuelo de Silk Air que efectuaba el trayecto entre Yakarta y Singapur en diciembre de 1997, en el que fallecieron sus 104 ocupantes al caer el aparato sobre el río Musi, al sur de la isla de Sumatra. Aunque la investigación indonesia fue incapaz de determinar las causas del siniestro, un equipo de Estados Unidos concluyó que el piloto había estrellado el avión a propósito.

En septiembre de ese mismo año tuvo lugar el accidente aéreo más grave de la historia reciente del país. Un Airbus de la aerolínea estatal Garuda, procedente de Yakarta con 234 personas a bordo, chocó por falta de visibilidad contra una montaña mientras se aproximaba al aeropuerto de Medan. No hubo supervivientes.

Vigilia por las víctimas del MH17 en Malasia
Vigilia por las víctimas del MH17 en Malasia - EFE

Tampoco se salvó ninguno de los 14 pasajeros ni la tripulación del avión de Merpati Nusantara Airlines que, cubriendo un recorrido entre islas, desapareció en mar abierto en enero de 2005. De forma misteriosa, desde entonces no se ha encontrado ni rastro del aparato ni de sus ocupantes, que seguramente se hundieron en el fondo del mar. Aunque ocurrió en Malasia, y no en Indonesia, también sigue siendo un enigma la desaparición del vuelo MH 370 en 2014, que se desvió de su rumbo de Kuala Lumpur a Pekín y cayó al sur del Océano Indico. Con sus 239 ocupantes, el Boeing 777-200ER de Malaysia Airlines sencillamente se desvaneció para siempre.

A los accidentes aéreos que sufre Indonesia se suman sus frecuentes naufragios y desastres naturales, que van desde terremotos hasta volcanes en erupción pasando incluso por tsunamis. Enclavado en el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de la corteza terrestre rica en movimientos sísmicos donde hay localizados 497 volcanes – 129 en activo –, sobre Indonesia parece haber caído una maldición que también se ha contagiado a sus aviones.