Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante su intervención en Bruselas - AFP

Sánchez vende como un triunfo el acuerdo sobre Gibraltar: «Sitúa a España en una posición de fortaleza con el Reino Unido»

El presidente del Gobierno valora al acuerdo como un «día triste» porque se ha dado el primer paso para firmar «el divorcio del Reino Unido con el conjunto de la Unión Europea» aunque asegura que aunque «con el Brexit perdemos todos» en relación a Gibraltar «España gana»

MADRID | BRUSELASActualizado:

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, pretende «resolver de una vez por todas» el problema de Gibraltar cuando el Reino Unido abandone efectivamente la Unión Europea. El mandatario español hizo una interpretación triunfalista del resultado del Consejo Europeo al que acaba de asistir en Bruselas y en el que se ha aprobado el acuerdo de retirada de Gran Bretaña que debe ser también ratificado por el parlamento de Londres.

A su juicio, las posiciones españolas sobre Gibraltar han recibido un «reconocimiento total» por parte de los socios europeos y en su conversación con la primera ministra Británica, Theresa May, ya le ha dicho que en el futuro pretende cooperar con el Reino Unido para «resolver el conflicto» de la colonia de Gibraltar. El hecho de que los documentos que refuerzan las tesis españolas no tienen fuerza legal sino solamente interpretativa no le preocupa al presidente para quien este «triple blindaje» «refuerza las posiciones españolas como nunca antes».

Preguntado en concreto si se refiere a negociar la cosoberanía con el Reino Unido, Sánchez dijo que «no hay que adelantar acontecimientos» pero que «vamos a hablar de todo» en el futuro. En todo caso, reconoció que «si esto ha sido difícil, lo que viene aún lo será más». En cuanto a los detalles del desarrollo de la negociación que desembocaron en la aportación «con nocturnidad y alevosía» del artículo 184, que a su vez provocó la reacción española, Sánchez renunció a dar explicaciones y se limitó a decir que «bien está lo que bien acaba».

Sánchez, en cualquier caso, ha calificado de «razonable» el acuerdo alcanzado por los Veintisiete en relación al Brexit, pero en relación sobre el futuro de Gibraltar ha asegurado que el acuerdo «sitúa a España en una posición de fortaleza con el Reino Unido». También ha subrayado que la Unión Europea, «por primera vez se posiciona y asume la posición política de España en el contencioso sobre Gibraltar». Ante las dudas acerca de la validez jurídica de la declaración política, Sánchez se ha remitido al «triple blindaje» que ha defendido en las últimas horas: «Con el Brexit perdemos todos, pero en relación a Gibraltar, España gana. Y gana Europa».

Un avance «sin precedentes»

«Contamos con dos declaraciones, de la Unión Europea, de la Comisión Europea y del Reino Unido, que descartan que el artículo 184 sea aplicable al contenido de la relación futura con Gibraltar», puntualizó. Un punto -dice- esencial: «Hemos conseguido un avance [...] Es un texto sin precedentes». Porque, en su opinión, «con este paquete de medidas ser refuerza como nunca antes lo establecido anteriormente en los consejos europeos».

Sánchez ha desgranado los principales términos relacionados a la soberanía del Peñón: «excluye a a Gibraltar en la negociación general de Reino Unido con Unión Europea»; «exige el acuerdo previo de España para las negociaciones» y, en tercer lugar, «se refiere específicamente a la obligación de respetar la integración territorial de lo estados miembros».

«Como europeísta convencido, estoy satisfecho de haber conseguido y aprobar una declaración política sobre la relación futura» porque «nuestro objetivo ha sido siempre que la decisión adoptada por el Reino Unido tuviera el menor impacto posible»

En relación al Brexit y tras declararse «europeísta», Sánchez ha valorado al acuerdo como un «día triste» porque se ha dado el primer paso para firmar «el divorcio del Reino Unido con el conjunto de la Unión Europea». A su juicio, «el mejor acuerdo posible hubiera sido que no hubiera habido Brexit, pero eso no depende de Europa».

«Como europeísta convencido, estoy satisfecho de haber conseguido y aprobar una declaración política sobre la relación futura» porque «nuestro objetivo ha sido siempre que la decisión adoptada por el Reino Unido tuviera el menor impacto posible». De hecho, ha vuelto a insistir en que se ha conseguido «prácticamente todos los objetivos» que los países se habían marcado al principio de la negociación».

«Los ciudadanos, tanto españoles como europeos van a poder disfrutar de sus derechos en Reino Unido», ha prometido Sánchez, no sin dejar claro que el acuerdo incluye un periodo transitorio previsto para el 31 diciembre de 2020 que permitirá al conjunto de Europa «adaptarse a esta nueva realidad», aunque el periodo será prorrogable dos años adicionales.

Pese a la aprobación de los Veintisiete, la próxima palabra la tiene el Parlamento Británico, que deberá aprobar los términos del acuerdo del Brexit. «La aprobación de ambos textos no quiere decir que el acuerdo entre en vigor», aunque no ha querido mostrar demasiado optimismo: «Nadie desea que esto no ocurra pero debemos prepararnos para todos los escenarios».

Reino Unido dice que nada cambia

Pese a la euforia de Sánchez, el Gobierno del Reino Unido ha afirmado que «no ha cambiado ni cambiará» su posición respecto a la soberanía británica de Gibraltar. En un comunicado difundido, el Ejecutivo de la primera ministra Theresa May, se ha mostrado, sin embargo, «contento» de haber aclarado con España la controversia respecto al artículo 184 del acuerdo del Brexit.

El Gobierno puntualizó que el compromiso de negociar la relación futura contenido en ese punto del documento no significaba que esa relación tuviera automáticamente el mismo alcance territorial que el acuerdo de retirada, interpretación que había hecho el Gobierno español. «Esta nunca fue la intención de ese artículo y, por lo tanto, nos complace brindar la claridad que buscaban los españoles», reza el comunicado, después de que el que sábado el Gobierno publicara un aclaración de dicho punto que logró que España levantara el veto sobre el acuerdo, aprobado en el Consejo Europeo.