Pedro Rodríguez - DE LEJOS

No es no

Cada día que pasa aumenta el riesgo de un caótico Brexit sin acuerdo

Pedro Rodríguez
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El Reino Unido ha solido cumplir con la tradición estival que aconseja limitar en lo posible la efervescencia política y ralentizar la acción de gobierno en las semanas de más calor. La cosa es muy diferente en este verano sin derecho a vacaciones. El reloj del Brexit, puesto en marcha en el referéndum de 2016, sigue avanzando con la cuerda del nacional-populismo. Ahora con la fecha límite del 31 de octubre a la vuelta de esquina y tan solo dos semanas de sesiones en septiembre para intentar algún tipo de improbable maniobra en el Parlamento de Westminster.

El inexorable tic-tac hacia un otoño especialmente complicado en la escena internacional explica la sorprendente hiperactividad de Boris Johnson, que no descansa en su evidente estrategia de amenazar con una salida sin acuerdo de la Unión Europea para forzar grandes concesiones en el proceso de divorcio.

En contra de su reputación de indolente e incompetente radical, el ocupante del número 10 de Downing Street viajó ayer miércoles a Berlín para reunirse con la canciller Angela Merkel. Con la agenda cerrada para hoy jueves en París donde se verá con el presidente Emmanuel Macron. Tanto desplazamiento contrasta con las mínimas posibilidades de lograr algo constructivo, puesto que el primer ministro insiste en que no negociará con la UE a menos que se elimine la llamada la llamada «salvaguarda irlandesa» para evitar una frontera dura post-Brexit con Irlanda del Norte.

Las ambiciones de Johnson de renegociar un acuerdo más favorable chocan con la firme posición de la UE, que se podría resumir en un «no es no». En Bruselas no hay voluntad política para renegociar nada. No la hubo con Theresa May, mucho menos con Boris. Nuevas concesiones plantean toda clase de riesgos, desde resquebrajar el mercado único hasta inspirar a otros países interesados en un mejor acuerdo europeo. Por eso cada día que pasa aumenta el riesgo de que el 31 de octubre llegue con un caótico Brexit sin acuerdo.

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