Sergio Mattarella, presidente de la República, el pasado 14 de agosto
Sergio Mattarella, presidente de la República, el pasado 14 de agosto - Efe

El Partido Democrático exige un giro migratorio al M5E para gobernar juntos en Italia

El presidente de la República busca una solución rápida y hoy concluye las consultas

Corresponsal en RomaActualizado:

El presidente de la República, Sergio Mattarella, concluye este jueves las consultas para buscar una solución a la crisis de gobierno en Italia, abierta oficialmente el pasado martes con la dimisión del primer ministro Giuseppe Conte. Mattarella, un veterano democristiano de 78 años al que todos los partidos definen como «árbitro sabio e imparcial», tiene prisa por cerrar la crisis para no tener al país en vilo.

Este miércoles recibió a su antecesor, Giorgio Napolitano, los presidentes del Congreso y del Senado, y a los partidos minoritarios. Hoy se clarificará mejor la situación, con las consultas a los cinco partidos con más parlamentarios.

A pesar de las dificultades para solucionar una crisis que se presenta muy cuesta arriba, Mattarella quiere tenerla resuelta en una semana. De momento se ven dos posibles salidas: un gobierno formado por el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el Partido Democrático, la opción más probable, o un gobierno de garantía para llevar al país a las urnas en otoño.

El jefe del Estado ha dejado claro que solo encargará la formación de gobierno si ve claras señales de que hay una sólida mayoría parlamentaria que pueda romper con la situación de parálisis actual y ofrecer garantías para llegar hasta el final de la legislatura, en 2023, o al menos hasta 2022, año de una elección clave por parte del parlamento como es la del propio presidente de la República, el sucesor de Mattarella. Si en breve no se logra formar una mayoría parlamentaria, Mattarella optaría por convocar elecciones con un gobierno de garantía para llevar al país a las urnas en otoño.

La coalición del Movimiento 5 Estrellas y del Partido Democrático (PD) es una alternativa posible, porque cuentan con mayoría parlamentaria. El secretario del PD, Nicola Zingaretti, tras la reunión que ayer mantuvo la dirección del partido, ha impuesto una serie de condiciones para poder formar gobierno con el M5E: «No a un Ejecutivo de transición, sirve un Gobierno fuerte, con lealtad a la Unión Europea, y discontinuidad con el pasado».

El PD quiere respeto y lealtad a la UE y un «punto de inflexión» en política migratoria, bajo los principios de «solidaridad, legalidad, seguridad, primacía absoluta de los derechos humanos». Así mismo, busca un «nuevo programa económico y social centrado en la atención a la equidad social, territorial, generacional y de género».

Veto a Conte

El PD no aceptará como candidato al hasta ahora primer ministro, Giuseppe Conte, aunque algunos partidos desean su continuidad, comenzando por el M5E. De él se ha apreciado su discurso del martes en el Senado, donde anunció su dimisión y logró salir con la cabeza alta tras un discurso en el que cargó con dureza contra el ministro del Interior, Matteo Salvini, con acusaciones sobre su irresponsabilidad y «falta de coraje».

Pero el PD reprocha a Conte que esa durísima crítica no se la hubiera hecho antes y que él mismo no hiciera autocrítica. En efecto, Conte llegó a decir en febrero que este año «será bellísimo, con un crecimiento increíble». Sin embargo, la realidad es que el país está en crecimiento cero.Peor fue lo del vicepresidente Luigi Di Maio, jefe político del M5E, que llegó a afirmar que «Italia ha acabado con la pobreza», declaración que realizó a bombo y platillo el día en que se aprobó la renta de ciudadanía, que está resultando ser un fracaso.