El primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, se dispone a depositar su voto en un colegio electoral, hoy en Copenhague
El primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, se dispone a depositar su voto en un colegio electoral, hoy en Copenhague - EFE

La participación en las elecciones danesas aumenta diez puntos sobre las de 2015

El bloque socialdemócrata parte con diez puntos de ventaja sobre la formación del actual primer ministro, según los sondeos

BerlínActualizado:

A las 20 horas de hoy –festivo en Dinamarca por el Día de la Constitución– la radiotelevisión danesa DR dará a conocer los sondeos a pie de urna que según las encuestas colocan a la oposición de centroizquierda encabezada por la socialdemócrata Mette Frederiksen con diez puntos de ventaja sobre el bloque gubernamental del liberal (Venstre) Lars Løkke Rasmussen, el actual primer ministro. En los comicios de este miembro de la Unión Europea (UE) –pero no de la zona euro– para completar el Folketing, el Parlamento danés, los colegios abrieron una hora antes de lo habitual (a las seis de la mañana) con un claro aumento de la participación: según un estudio de la agencia Ritzau en colegios electorales del país escandinavo, el 37 por ciento de los daneses habían votado hasta las 10 de la mañana, lo que corresponde a diez puntos más que en los anteriores comicios de 2015.

Algo más de 4,2 millones de electores podrán votar hasta el cierre de los colegios a las 8 de la tarde. Si bien las autoridades electorales no dan detalles sobre el número de votantes hasta el término del recuento, se trata de unos comicios donde la participación se ha movido los últimos años entre el 84 y el 88 por ciento. Los primeros pronósticos de resultados se harán públicos pasadas las 21 horas a través de DR, dependiendo del conteo de votos. El Folketing cuenta con 179 legisladores, incluyendo cuatro de los territorios autónomos ligados al Reino de Dinamarca: dos por Groenlandia y dos por las islas Feroe. La campaña ha estado impregnada de propaganda populista y xenófoba, así como por la emergencia climática y la sostenibilidad del sistema social.

Semanas atrás y con las encuestas sobre la mesa, Rassmussen expresaba en campaña su interés en transformar en permanentes los actuales controles en la frontera con Alemania. La medida, que violaría el Acuerdo de Schengen –que suprime los controles en las fronteras interiores y los traslada a las exteriores de la UE–, fue introducida de manera excepcional en enero de 2016 y ha sido varias veces prorrogada. Las autoridades danesas controlan los vehículos y los pasajeros que cruzan la frontera desde Alemania desde que el país elevó sus niveles de alerta por la crisis migratoria de 2015. Aunque el número de migrantes y refugiados ha descendido de forma significativa, Rasmussen considera que no se dan las garantías suficientes en materia de seguridad, y que el riesgo de terrorismo y crimen organizado es alto.

Rasmussen gobernó desde 2015 en minoría, primero en solitario y luego con una coalición de tres partidos que incluye a los conservadores y a otra pequeña fuerza liberal, pero depende de los votos de los eurófobos del Partido Popular Danés (DF) para controlar el Folketing. Frederiksen, por su parte, que a sus 41 años puede convertirse en la primera ministra más joven en la historia del país, evitó dar por seguro su triunfo al votar en Værløse, al norte de Copenhague, a la vez que volvió a rechazar el ofrecimiento hecho ayer por Rasmussen para crear un Ejecutivo de centro que aísle a las fuerzas más extremas. Rasmussen hizo un llamamiento a los daneses a que reflexionen sobre el tipo de país que quieren y reiteró que no piensa pactar con dos pequeñas fuerzas xenófobas a las que los sondeos colocan con posibilidades de entrar en el Parlamento.