Un carro con comida es empujado en un supermercado de Londres, en una imagen de archivo
Un carro con comida es empujado en un supermercado de Londres, en una imagen de archivo - Reuters

Pánico en el Reino Unido a la falta de comida y medicinas ante un Brexit sin acuerdo

La salida abrupta de la UE podría afectar al suministro de productos esenciales, según las empresas y el propio Gobierno

Corresponsal en LondresActualizado:

Con las conversaciones en punto muerto, la sombra del no acuerdo sobre el Brexit sigue sobrevolando Reino Unido de cuando en cuando. Aunque las mayores cifras que se manejan ante este escenario son las de la macroeconomía, hay asuntos que conciernen y preocupan también al propio Gobierno británico. A pesar de que el Ejecutivo de Theresa May se afana en aclarar que no habrá problemas si el país rompe abruptamente con Bruselas y se va del club comunitario sin pacto ninguno, el temor a que falten suministros de elementos tan esenciales como la comida o los medicamentos ha crecido en los últimos meses.

El miedo lo ha alimentado el propio Gobierno en las últimas semanas al presentar varios documentos (planes de contingencia) en los que trata de «preparar» a los ciudadanos británicos ante el riesgo de que las negociaciones no lleguen a buen puerto. Entre ellos se ha colado la posible falta de abastecimiento de comida y medicinas que muchas empresas del sector ya temen si las fronteras británicas se cierran a cal y canto el 29 de marzo de 2019.

Gran Bretaña importa de la Unión Europea cerca de una tercera parte de sus alimentos y el país podría enfrentarse a un bloqueo en los puertos con decenas de camiones detenidos en las carreteras formando colas interminables que podrían ocasionar un grave problema. El país depende, en gran parte, de esas cadenas de abastecimiento que trasladan estos productos en toneladas durante las 24 horas del día.

«Un Brexit sin acuerdo podría afectar a los suministros de alimentos y hacer que los comerciantes eludan a Gran Bretaña», advertía esta semana uno de los directivos de Stena Line, uno de los operadores de ferry más grandes del mundo. Hay «muy poca preparación» en los puertos y «la ansiedad es alta», asegura Ian Hampton. Esta compañía es el mayor operador de transbordadores que da cobertura en el mar de Irlanda y posee tres puertos británicos.

Hampton iba más allá y señalaba en una entrevista con la BBC que existía la posibilidad de que Stena Line, que transporta más de siete millones de pasajeros y dos millones de unidades de carga cada año a Reino Unido, redujera los servicios hacia y desde este país como resultado de Brexit. «No podemos planear sobre la base de lo que no sabemos, así que estamos muy preocupados por el resultado», apunta.

El propio Gobierno, consciente de este problema, ya ha nombrado un cargo específico para supervisar la protección de los suministros de alimentos tras el Brexit y hacer frente a estudios tan negativos como los que publicaba un organismo que trabaja para los profesionales de compra y suministro (el Instituto Procurador de Suministro). Este asegura que retrasos de sólo media hora en los puertos del Reino Unido y en la frontera irlandesa podrían hacer quebrar a una de cada diez empresas británicas.

Productos perecederos

Además, varias de las principales empresas británicas han advertido de los riesgos derivados de unos controles fronterizos más estrictos, incluida la cadena minorista Next. La corta vida útil de los productos alimenticios, que podrían resultar incomestibles con tan sólo unas pocas horas de retraso, los hace especialmente vulnerables.

Aunque no menos preocupante es el asunto de los medicamentos. El propio Gobierno ya ha alertado a las empresas farmacéuticas para que almacenen provisiones de medicamentos al menos para seis semanas. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, aseguraba que se trata de una «planificación responsable» ante el escenario del no acuerdo, pero varios grupos antibrexit como Best for Britain señalan que este plan le va a costar al país 2.200 millones de euros.

Todo porque Reino Unido tendría el mismo problema aduanero en la frontera. El colapso obligaría a tratar de aprovisionar de fármacos al país por vía aérea, eludiendo esos puertos, pero esto es algo que aún no se puede confirmar ya que este sistema podría verse afectado también.