El negociador palestino Ahmed Korei sonríe en la rueda de prensa conjunta que dio con su interlocutor israelí, Shlomo Ben Ami, ayer en Taba. Reuters

Palestinos e israelíes cierran la «era Barak» sin llegar a un acuerdo de paz

El primer ministro israelí, Ehud Barak, se presentará el próximo 6 de febrero a su cita con las urnas sin un acuerdo de paz con los palestinos que ofrecer al electorado. Las negociaciones que durante esta semana han tenido lugar en Taba (Egipto) se cerraron ayer con la lectura de un modesto comunicado que deja las puertas abiertas a Ariel Sharón para llegar al poder.

JERUSALÉN. J. Ciercocorresponsal
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Estaban de acuerdo en muchas cosas. En que la situación sobre el terreno no puede continuar como hasta ahora (ayer otros tres muertos palestinos, dos en la frontera libanesa, el otro un colaboracionista asesinado en Nablus); en que una victoria de «Arik» Sharón hará imposible a corto plazo un acuerdo de paz; en que nunca como hasta la fecha se había estado tan cerca de cicatrizar tan viejas heridas; en que la cita de Taba era la última oportunidad que ambas partes tenían ante sí para no condenar al ostracismo a Ehud Barak y no poner un nuevo palo en las deformadas ruedas del carro que guía Yaser Arafat.

Todo eso permitió crear la mejor atmósfera observada en muchos meses en torno a unas negociaciones entre palestinos e israelíes. Unos y otros aceptaron hablar de todo con todos, (Jerusalén, fronteras, refugiados y seguridad), bajo la atenta mirada y participación directa del enviado especial de la Unión Europea, Miguel Ángel Moratinos.

Sin embargo, no bastó para que se superaran los muros infranqueables que han hecho imposible ir más allá de un mero comunicado conjunto en el que se asegura haber creado una plataforma de diálogo con sólidos cimientos para después de las elecciones en Israel. El inconveniente es que, según todos los sondeos, una de las partes cambiará de interlocutores tras los comicios y sus sustitutos se presentan más duros y menos conciliadores.

COMUNICADO CONJUNTO

«Las negociaciones de Taba no tienen precedentes en lo que se refiere a la atmósfera positiva y a la expresión de voluntad mutua de respetar las necesidades nacionales, existenciales y de seguridad de cada una de las partes», se decía en el comunicado conjunto leído en la tarde noche de ayer en el balneario egipcio durante una rueda de Prensa del ministro israelí de Asuntos Exteriores, Shlomo Ben Ami, y del presidente del Consejo Legislativo palestino, Abu Alá.

«Dadas las circunstancias y el escaso tiempo, ha sido imposible llegar a un entendimiento sobre todas las cuestiones a pesar de los importantes progresos que se han producido en cada uno de los puntos examinados», se decía asimismo en el texto del comunicado.

Ambas partes se han comprometido, por enésima vez, a reducir la violencia sobre el terreno e intentar que la situación vuelva a la normalidad, algo que no sucede desde que se desatara la Intifada de Al Aqsa tras el paseo de Ariel Sharón por la Explanada de las Mezquitas el pasado 28 de septiembre.

Ben Ami y Abú Alá no quisieron en cambio confirmar la posibilidad de que Arafat y Barak se entrevisten a mediados de esta semana en Estocolmo tras una visita relámpago al foro económico de Davos (Suiza). Fuentes palestinas informaron ayer de que este encuentro tendría lugar pero la oficina del primer ministro hebreo no confirmó tal cita, aunque tampoco se ha descartado.

NEGOCIAR CON SHARÓN

En cualquier caso, dicho cara a cara no relanzaría los contactos negociadores y serviría más bien de despedida para dos hombres que hace un año confiaban plenamente en alcanzar un acuerdo de paz definitivo bajo el liderazgo de Bill Clinton y que hoy, 12 meses después, ven como dos de los tres actores principales pueden abandonar en breve la escena.

Para dejarlo si cabe más claro, el nuevo inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush, telefoneó ayer al propio Barak para reconocerle los últimos esfuerzos llevados a cabo en Taba en busca de la paz y la estabilidad en Oriente Medio.

El presidente de Estados Unidos mantuvo posteriormente una conversación similar con Arafat, con quien, a diferencia de Barak, si es que se confirman los pronósticos electorales que dan vencedor a Sharón, se verá muy a menudo a partir de ahora.

Resignados a esta posibilidad, los palestinos, a través de Abu Alá, se dijeron ayer dispuestos a negociar la paz con el «halcón de halcones» en el poder. Qué remedio, no votan en las elecciones israelíes.