Varias personas denuncian en Islamabad la muerte de una mujer embarazada trás ser golpeada con ladrillos en 2014
Varias personas denuncian en Islamabad la muerte de una mujer embarazada trás ser golpeada con ladrillos en 2014 - AFP

Pakistán anuncia la creación de más de mil cortes de justicia dedicadas a combatir la violencia de género

El país ocupó la sexta posición en una lista de países más peligrosos para las mujeres en 2018

LahoreActualizado:

Pakistán creara más de 1.000 cortes dedicadas a combatir la violencia de género, según anunció ayer el jefe de la Justicia pakistaní, Asif Saeed Khosa. Numerosos activistas habían denunciado en los últimos meses el descuido estatal respecto al acusado problema de violencia contra las mujeres que históricamente ha sufrido el país. Según Khosa, estas nuevas cortes permitirán a las víctimas hablar sin temer represalias en una sociedad donde la violencia doméstica se considera un tabú.

Cada año, Pakistán registra miles de casos de violencia contra las mujeres, desde violaciones y ataques con ácido hasta agresiones sexuales y secuestros. La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, un organismo independiente, documentó un total de 845 incidentes de violencia sexual contra mujeres en su informe de 2018. Antes de hacerlo público, la Comisión había señalado que los casos de violencia contra las mujeres, particularmente en las zonas rurales, donde la pobreza y el estigma impiden que las víctimas se manifiesten, no suelen ser denunciados.

El país ocupó la sexta posición en una lista de los países más peligrosos para las mujeres elaborada por la Fundación Thomson Reuters el año pasado. Las nuevas cortes operarán en tribunales ya existentes, pero llevarán a cabo las audiencias de violencia doméstica por separado de los otros casos, de forma que las víctimas puedan testificar en confianza.

El presidente del Tribunal Supremo local, Mansoor Ali Shah, dijo en 2017 que las mujeres eran los miembros más vulnerables de la sociedad, ya que una de cada tres había sido víctima de alguna violencia, física o psicológica. Además, Romana Bashir, quien dirige la Fundación para la Paz y el Desarrollo, una organización no gubernamental que trabaja por los derechos de las mujeres, declaró que se trataba «una admirable medida de protección».