Pablo Ibar, ante el tribunal estatal de Florida el pasado enero
Pablo Ibar, ante el tribunal estatal de Florida el pasado enero - Efe

Pablo Ibar recurre su veredicto de culpabilidad y su sentencia de cadena perpetua

Se espera que el tribunal de apelaciones tarde entre dos y tres años en decidir si hay una repetición de juicio, como pide la defensa del español

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Arranca una nueva batalla legal para Pablo Ibar, el español condenado a cadena perpetua por un triple asesinato del que siempre se ha declarado inocente. Sus abogados acaban de presentar un recurso ante el tribunal de apelaciones del Cuarto Distrito de Florida, en Palm Beach, cuando está a punto de cumplirse un cuarto de siglo de un crimen por el que ya ha pasado por cuatro juicios y que le mandó dieciséis años al corredor de la muerte.

Desde que Ibar y su familia recibieron el mazazo del veredicto de culpabilidad al que llegó el jurado de su último juicio, finalizado el pasado mes de enero, se sabía que continuarían la lucha por su inocencia. Si la sentencia, decidida por el mismo jurado, hubiese sido de pena de muerte, el recurso se hubiera substanciado ante el Tribunal Supremo de Florida. Como la decisión final fue de cadena perpetua, se presenta ante un tribunal ordinario de apelaciones.

«El objetivo de la apelación es demostrar que Pablo no tuvo un juicio justo», explicó a este periódico Benjamin Waxman, el abogado principal de Ibar, tras conocerse la sentencia el mes pasado. La defensa tratará de demostrar que hubo irregularidades en su procesamiento -desde la selección del jurado a la utilización y presentación de pruebas- y había sesgo en el juez del caso, Dennis Bailey.

Será un proceso largo, en el que se espera que el tribunal de apelaciones tarde entre dos y tres años en decidir si hay una repetición de juicio, que es lo que pide la defensa, o si mantiene el veredicto. Si ocurre lo segundo, todavía quedarán varios recursos para Ibar, en función de cómo sea la decisión a la apelación, que podrían ser ante el Supremo de Florida o ante el Supremo de EE.UU., el máximo órgano judicial del país.

Si se repite el juicio, todo el proceso regresará a la casilla de salida: habrá que decidir qué juez lo dirige, seleccionar un jurado, determinar las pruebas… La única diferencia es que ya no habrá posibilidad de que Ibar sea condenado a pena de muerte. «Pablo va a luchar hasta el final», dijo Waxman.

Nueva etapa penitenciaria

Mientras tanto, Ibar arranca una nueva etapa penitenciaria en las cárceles de Florida. Después de esperar a su sentencia en los calabozos de los juzgados de Broward County, en Fort Lauderdale, donde se celebró su juicio, el 5 de junio fue trasladado al Centro Penitenciario de Evaluación de Miami, donde las autoridades revisarán su estado físico y mental y su historial penitenciario para decidir su destino.

Podría estar en ese lugar alrededor de un mes hasta que se decida a qué cárcel del estado de Florida deberá acudir. Su familia, que ha estado a su lado en los casi 25 años de lucha judicial, confía en que sea en algún centro del Sur de Florida, donde residen su mujer, su padre y su hermano.