El ex vioepresidente de EE.UU. Joe Biden
El ex vioepresidente de EE.UU. Joe Biden - REUTERS

Otra denuncia de una mujer sacude las aspiraciones del principal rival de Trump, Biden

Es la segunda que acusa al ex vicepresidente, y favorito demócrata para las presidenciales, de tocarle «de forma inapropiada»

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Justo cuando sopesa volver a la política y las encuestas le colocan entre los favoritos a medirse con Donald Trump, el que fuera vicepresidente de Estados Unidos entre 2009 y 2017, Joe Biden, se enfrenta a acusaciones de acoso sexual que él simplemente describe como muestras públicas de afecto. En una era en que el Partido Demócrata se ha sumado a la resistencia feminista contra Donald Trump, liderada por el movimiento «Yo sí te creo», la posible candidatura de quien hasta esta misma semana era favorito a batallar por la presidencia en 2020 ha quedado gravemente herida.

De fuego amigo lo han calificado estrechos colaboradores de Biden. Este, retirado de la política tras 36 años en elSenado y ocho en la Casa Blanca, tenía intención de entrar en un campo en el que ya hay 15 candidatos, seis de ellos mujeres. Traumatizado todavía por la sorprendente derrota de Hillary Clinton a manos de Trump en 2016, el Partido Demócrata ha abanderado la causa feminista al colocar a un número récord de diputadas y senadoras en el Capitolio tras las elecciones parciales de noviembre y al elevar de nuevo como presidenta de la Cámara de Representantes a Nancy Pelosi.

En días pasados, dos mujeres se han quejado en medios norteamericanos de que se han sentido agredidas por Biden en actos mantenidos en público. La primera, Amy Lappos, dijo que en 2009 en un acto electoral en Connecticut Biden la abrazó y se acercó tanto a ella que sus narices se tocaron. «No fue algo sexual, pero me cogió de la cabeza», dijo Lappos al diario Hartford Courant. La segunda mujer, Lucy Flores, escribió en un artículo en el sitio web The Cut que en un acto en Las Vegas en 2014 Biden la besó en la nuca, algo que la hizo sentir «muy incómoda».

De entre los muchos candidatos que ya aspiran a disputarle a Trump las elecciones en un año, Biden es el que lidera los últimos sondeos. El más reciente, de la universidad de Quinnipiac, le otorga un 29% de votos en primarias. Le siguen otros dos hombres: Bernie Sanders, como un 19%, y Beto O’Rourke, con un 12%.

Es cierto que en la dilatada carrera de Biden hay cientos, si no miles, de fotos del político con gestos afectuosos que él mismo describe de este modo en un comunicado en el que ha intentado salir al paso de las acusaciones: «En mis muchos años haciendo campaña y en política, he ofrecido un número incontable de apretones de manos, abrazos y muestras de afecto, apoyo y consolación. Nunca, ni una sola vez, creo que actué de forma inadecuada».

Biden está casado con su mujer, Jill, desde 1977. Su primera mujer, Neilia, murió junto a una hija de un año en un accidente de coche en 1972. El hijo mayor de Biden, Beau, falleció de cáncer en 2015.

Preguntada por el comportamiento de Biden con las mujeres, la actual líder del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, ha dicho en un desayuno informativo este martes que no cree que haya ninguna acusación lo suficientemente seria como para impedirle presentarle a las primarias. Sí que le ha pedido, sin embargo, que sea menos afectuoso en público «porque lo que importa es cómo se siente la otra persona, no cuál es tu intención».

No es este el único problema que a Biden puede costarle el importante voto femenino. En 1991 presidía la comisión de Asuntos Judiciales del Senado cuando esta consideró la candidatura del juez Clarence Thomas al Supremo. Una abogada, Anita Hill, acusó al juez de acoso sexual y Biden permitió que se la sometiera a un duro interrogatorio tras el cual el juez fue confirmado en el puesto. Recientemente, Biden ha pedido disculpas por su conducta en este hecho de hace tres décadas.